Auge y caÃda de Veronica Lake
13 de Abril de 2008

Constance Maria Frances Ockelman, actriz de lisa melena rubia cubriéndole medio rostro más conocida como Veronica Lake, fue todo un mito del cine muchos años antes de que Curtis Hanson recuperara su memoria en L. A. Confidential. Esta hermosÃsima actriz nacida en Brooklyn en 1919 consiguió ya con apenas veinte años varios contratos con productoras de Los Angeles (MGM, RKO) aunque no llegó a convertirse en una diva hasta que firmó por la Paramount y protagonizó Los viajes de Sullivan (Preston Sturges, 1941) y Me casé con una bruja (René Clair, 1942).
Envidiada por las mujeres (y algunos hombres), que copiaban su estilo y sus modelos, y deseada por los hombres (y algunas mujeres), su vida sentimental fue muy azarosa. Casada cuatro veces, una de ellas con el director André de Toth, tuvo además aventuras con Howard Hughes o Alan Ladd, galán de la época con el que protagonizó media docena de pelÃculas a principios de los cuarenta, sin duda su mejor momento profesional.
Sin embargo, el ocaso le llegó de pronto y de manera imprevista. Su vida personal y la ausencia de papeles a la altura de su caché le provocaron una depresión y la caÃda en la bebida, siendo apartada definitivamente de los estudios y teniendo que recurrir a trabajos como empleada en un motel de carretera para sobrevivir. A mediados de los cincuenta y hasta los sesenta, de nuevo casada con el músico J. A. McCarthy, intentó volver al cine, pero la suerte no la acompañó. Murió a causa de una hepatitis en 1973, olvidada hasta que Curtis Hanson caracterizó a Kim Basinger como ella en su exitoso film de 1997.
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