CrÃtica 50 hombres muertos: thriller rutinario con Ben Kingsley
19 de Noviembre de 2009

El conflicto de Irlanda del Norte ha dado pie a un puñado de buenas pelÃculas, algunas de ellas excelentes (Juego de lágrimas, En el nombre del padre, The boxer, Bloody Sunday, Omagh…). Sin duda, por la carga polÃtica, religiosa, social, económica, cultural y moral que conlleva un problema enquistado desde hace siglos y cuya resolución ha transcurrido durante todo ese tiempo entre la guerra, el terrorismo, la represión y la polÃtica, el problema de Irlanda es un pretexto adecuado para reflejar grandes dilemas y tragedias en la pantalla, y el cine no ha desaprovechado la ocasión de sumergirse en un panorama tan repleto de cosas que contar. En esta ocasión, Kari Skogland parte del libro de Nicholas Davies y Martin McGartland, verdadero protagonista éste de la historia, en 50 hombres muertos, thriller entre lo polÃtico, criminal y social que cuenta el drama de Martin (Jim Sturgess), un joven delincuente de poca monta de Belfast durante los años ochenta que, despreocupado de los asuntos polÃticos que desgarran su paÃs, sobrevive cometiendo pequeños delitos. Pretendiendo ser neutral en un lugar donde las medias tintas son imposibles, comienza a recibir presiones tanto del IRA como de los cuerpos de seguridad británicos (a través de un agente interpretado por Ben Kingsley, única interpretación destacable de un film, en este aspecto, únicamente correcto), para que se implique. A una persona que carece de ideales, los medios para presionarle siempre van ligados al dinero y a una mejor forma de vida, y quien ofrece más termina también convenciendo. AsÃ, Martin comienza una labor de espionaje en favor de los británicos que no sólo termina por ponerle a él en riesgo, sino también a su familia. La vida de Martin deberá transcurrir pues en la clandestinidad durante más de veinte años con el fin de lograr huir de la sentencia de muerte que el IRA a dictado contra él por su traición.
A pesar del interesante punto de inicio, 50 hombres muertos resulta algo rutinaria en su factura, como rodada con el piloto automático, sin especial garra o fuerza en el retrato de personajes, la mayorÃa demasiado planos, ni tampoco al abordar el conflicto desde un punto de vista polÃtico o histórico. Cinematográficamente, el aspecto visual, aun consiguiendo de manera efectiva recrear el clima de tensión y violencia del Ulster de los ochenta, se contagia de la superficialidad del guión, escrito de manera que desaprovecha buena parte de la rica complejidad de las situaciones y las sirve de una manera demasiado simple, directa, desprovista de interés y, en ocasiones, también de sentido, abusando de tópicos y lugares comunes al retratar los dramas personales del protagonista, pero renunciando a explorarlos y a exponer su contradictoria profundidad, omitiendo episodios que bien podrÃan ilustrar su crisis personal o las consecuencias posteriores de sus actos, a la vez que se permite evoluciones inverosÃmiles en el devenir de algunos personajes.
50 hombres muertos se convierte asà en un thriller corriente de un infiltrado en una banda criminal que renuncia a explorar nuevos terrenos y formas y que desaprovecha todo el juego que los aspectos polÃticos e históricos de un conflicto riquÃsimo en aspectos ambivalentes y contradictorios podrÃa haberle dado.
Título: Fifty Dead Men Walking
Año: 2008
Duración: 117 minutos
País: Reino Unido / Canadá
Director: Kari Skogland
Reparto: Ben Kingsley, Jim Sturgess, Kevin Zegers, Natalie Press, Rose McGowan, Tom Collins, William Houston, Michael McElhatton, Laura Hughes, David Pearse, Joe Doyle, Conor MacNeill
Guión: Kari Skogland sobre el libro de Nicholas Davies y Martin McGartland
Música: Ben Mink
Fotografía: Jonathan Freeman
Producción: Brightlight Pictures / Altitude Entertainment / Future Films
158 lecturas




28 de Diciembre de 2009 a las 11:38 am
[...] under Cine, Conflicto de Irlanda del Norte Leave a Comment Tomo prestada del blog CinÃssimo esta crÃtica de la pelÃcula ‘50 hombres muertos’ escrita por el excelente bloguero [...]