CrÃtica de Adaptation (El ladrón de orquÃdeas): más rarezas de Spike Jonze
29 de Julio de 2009

Tras Cómo ser John Malkovich, deliciosa y extrañÃsima rareza, auténtico soplo de aire fresco en el timorato, palurdo y zafio Hollywood actual, Spike Jonze incidió en el tema de las relaciones entre fantasÃa y realidad, en el planteamiento de una historia en la que ambos elementos se entrelazan y retroalimentan hasta confundirse, con su segunda pelÃcula, en la que, además de la relación entre estos dos aspectos, realiza, probablemente, el mejor retrato ofrecido por el cine en los últimos años de lo que significa el proceso creativo. Y lo consigue, además de repitiendo las mayores virtudes de su debut tras la cámara, con una historia en la que se reflejan varios niveles, tanto reales como ficticios, de lo que supone el acto de creación, y con el magnÃfico y logrado valor metafórico del ciclo vital de las distintas especies de orquÃdeas y su adaptación al medio en términos darwinianos, hasta convertir la pelÃcula en una experiencia a mitad de camino entre la comedia dramática de ficción y el documento realista de su mismo proceso de creación.
Charlie Kaufman (personaje cuyo nombre y profesión coincide con el guionista de la pelÃcula), interpretado por Nicolas Cage en uno de las escasas ocasiones en las que actúa con cierta dignidad adaptándose al carácter vomitivo de su personaje, voluntariamente y no por instinto, como de costumbre, guionista caótico y pajillero incansable, recibe el encargo de parte de una productora (Tilda Swinton) de adaptar a la pantalla (nuevo guiño con respecto al tÃtulo) el exitoso libro El ladrón de orquÃdeas, escrito por Susan (Meryl Streep), a su vez inspirado en las andanzas reales de John (Chris Cooper, ganador del Oscar al mejor actor de reparto), un personaje tÃpico de Jonze, a la vez lúcido y patético, excéntrico y genial, que se ha especializado en el comercio de especies de orquÃdeas capturadas ilegalmente en las zonas protegidas de Florida. Mientras Charlie ha de soportar la presencia de su hermano gemelo Donald (de igual nombre que el del hermano gemelo y coguionista de la cinta), y también su competencia, dado que Donald comienza a escribir banales y disparatados guiones de pelÃculas de terror y acción en los que introduce las irónicas y rocambolescas tramas que Charlie le sugiere para reÃrse de él y que le deje en paz, bucea en la vida de John y Susan a fin de encontrar el motivo de un guión que se le resiste. Lo encuentra en la relación establecida entre ambos que no se trasladó al libro, pero que quieren mantener en secreto. Para ello no vacilan en enfrentarse a Charlie y Donald, incluso amenazando sus vidas.
Considerado a partes iguales genio y presuntuoso cargante, Spike Jonze vuelve a sorprender con una historia que entrelaza la realidad tras la cámara de su primer proyecto (con cameos incluidos de John Malkovich, en una escena extraÃda del propio making of, John Cusack y Catherine Keener) con el proceso creativo de la propia pelÃcula que nos está presentando, siguiendo en la trama los pasos que han llevado a la forma definitiva a la cinta que estamos viendo, eso sÃ, con cierto tufillo de búsqueda de los trascendente que quizá le resta fuerza a los aspectos de comedia y no termina de funcionar en los momentos serios. Aun con esa lentitud intelectualoide a cuestas, la pelÃcula resulta tremendamente original, propone una estética diferente y maneja un complejÃsimo guión cuyos niveles de realidad y ficción, o a la inversa, funcionan milimétricamente, si bien no eluden del todo cierta confusión laberÃntica y lastran los puntos dramáticos en la relación entre los personajes, como si una excesiva preocupación por en encaje de una estructura complicada hubiera hecho descuidar la construcción de los personajes y sus reacciones ante los acontecimientos que padecen.
Título: Adaptation
Año: 2002
Duración: 114 minutos
País: Estados Unidos
Director: Spike Jonze
Reparto: Nicolas Cage, Meryl Streep, Chris Cooper, Tilda Swinton, Maggie Gyllenhaal, Cara Seymour, Brian Cox, Judy Greer, Stephen Tobolowsky, Jim Beaver, Ron Livingston
Guión: Charlie y Donald Kaufman
Música: Carter Burwell
Fotografía: Lance Acord
Producción: Columbia Pictures / Intermedia
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(2 votos, promedio: 4 de 5)
29 de Julio de 2009 a las 6:51 pm
La pelÃcula está muy bien pensada, sin embargo hay algo que no me agrada…
Nicolas Cage hace una actuación muy buena pero les falto un toque de drama total o un final más feliz. Es decir hacerla más intensa.
29 de Julio de 2009 a las 9:32 pm
Primer detalle acertado de tu reseña: decÃs que el personaje coincide en nombre y profesión con el guionista, no que el guionista ha hecho un autorretrato. Esto es asÃ, porque por más datos biográfico que quiera meter un creador en su obra, al final lo que tenemos es la obra, abierta las interpretaciones.
Esta es una buena pelÃcula, y aparte del talento de su director, sinceramente creo que la calidad proviene primero, en gran medida, de Kaufman, quien lo demuestra cuando asume el papel de director en la excelente “Sinécdoque”.
Aquà una reseña de dicha pelÃcula, por si te llama la atención:
http://asterionloft.blogspot.com/2009/04/synecdoche-new-york.html#comments
Me gustarÃa saber que opinás de ella.
Saludos.
30 de Julio de 2009 a las 8:11 am
Coincido contigo, Javier, en que es algo distante con respecto a las emociones y sentimientos de los personajes. Pero no en que serÃa mejor con un final feliz: generalmente los finales felices, como concesión al público, terminan estropeándolo todo.
Saludos.
Gracias Gustavo, por tu aportación. La pelÃcula me parece curiosa, un jeroglÃfico un tanto frÃo como la propia “Adaptation”, demasiado irregular quizás.
Saludos.
30 de Julio de 2009 a las 4:45 pm
Ayer olvidé comentar que una de las partes más hilarantes es cuando Donald le cuenta a su hermano la idea que tiene de un guión: un tipo con doble personalidad, que es el malo y el policÃa a la vez. Todo bien, excepto cuando se da una persecución entre ambos.
Eso me recuerda tu discusión acerca del tema del doble en “El club de la pelea”, jeje.
30 de Julio de 2009 a las 5:05 pm
En efecto, Gustavo, y creo que, además, la chica que forma el triángulo amoroso junto a ellos también es él… A lo dicho me remito, ja, ja.
30 de Julio de 2009 a las 5:08 pm
Jaja, es cierto. Los tres son la misma persona.
31 de Julio de 2009 a las 12:39 am
Intervengo ahora en son de paz -a pesar de las alusiones a mi anterior batalla con “El Club de la Lucha”-. Y lo hago con gusto porque adoro la genialidad de “Adaptation”, de su director y de su increÃble guionista. La verdad es que me temà que lo machacáseis -especialmente después de atacarme hace unos posts a mi admirado M. Gondry-.
“Adaptation” me dejó y aun me deja anonadado -incluso me hace sentir estúpido al haber leÃdo hace años el famoso libro de R. Mckee-. Y aun más emocionado me está dejando “Sinécdoque NY” pero aun no puedo opinar sobre ella. Necesito distanciarme un tiempo de ella o quizá volver a verla por tercera vez. Es lo que tienen las genialidades.
Lo que no entiendo es por qué pensáis que “Adaptation” no tiene final feliz: El chico aprende una gran lección en la vida, consigue a la chica, la besa y de su amor nace una flor con la canción popular de fondo. Claro que todo en clave de esperpento cÃnico-paradójico… ¿o no?
31 de Julio de 2009 a las 8:14 am
Hombre, sÃ, Manué, para él puede ser feliz, pero a costa de dejar unos cuantos cadáveres a la espalda… Eso sÃ, me encanta la definición de “esperpento cÃnico-paradójico”, muy ajustada.
Mi batalla personal no es tanto contra “El club de la lucha” o Gondry, sino con todos esos etiquetados genios de manera repentina, sin una obra sólida y consistente detrás que los avale, cuya proclamación se basa más en un pretendido culto de unas minorÃas que en los valores puramente cinematográficos de sus trabajos. “El club de la lucha” o Gondry son dos de ellos, pero podrÃamos añadir a Wes Anderson, Danny Boyle, Nolan o, para andar por casa, Almodóvar o Amenábar, en un claro “efecto emulación”. Mi batalla es precisamente contra esa forma de bajar el listón de la -presunta- genialidad. Pero, por supuesto, en son de paz y con muchÃsimas reservas; no olvido que soy yo quien está en minorÃa.
31 de Julio de 2009 a las 10:28 am
Tengo que bajarme del burro y darte la razón en cuanto a lo de la “etiqueta repentina de genio sin obra sólida”. Algunos han rozado la genialidad, otros han regalado momentos geniales en pelÃculas irregulares o malas y la mayorÃa no ha conseguido ninguna obra redonda. No obstante casi todos los que citas apuntan grandes maneras y suelen refrescar -gracias a dios- el clima cinematográfico actual.
Por ello te propongo que colgueis el trailer de la última de Jonze, en la que se desmarca de Kauffman -conservando a Burwell/Acord/Keener- para contar lo que parece ser un bellÃsimo libro para niños.
31 de Julio de 2009 a las 4:43 pm
Cierto, Manué, es que en el paÃs de los ciegos…
Tomo nota.