Crítica de Pagafantas: por fin una comedia española con cerebro
05 de Septiembre de 2009

Acostumbrados como estamos a las recientes comedias españolas para adolescentes de encefalograma plano en las que los títulos suelen ser todavía más estúpidos que su sonrojante contenido, es grato encontrarse con una película que, si bien sigue intentando explotar fórmulas más que vistas e incide en los hastiantes modos y maneras televisivos, ofrece con cierta frescura, agudeza e ingenio una historia a mitad de camino entre la comedia romántica y el esperpento en la que destaca un estupendo guión repleto de diálogos verosímiles, ágiles y muy naturales que logran transmitir esa espontaneidad que tanto se echa de menos en la comedia española actual.
La película nos sumerge en la figura del pringado, el pagafantas, el chico que suspira por ligarse a la tía buena pero que no tiene ninguna posibilidad de conseguirla y, por tanto, se limita a estar a su alrededor y cumplir el papel de mascota, de amigo fiel y razonable, que siempre termina viendo cómo ella se enrolla con un cretino. Gorka Otxoa (que tan poca gracia hace en algunas de sus participaciones televisivas) borda aquí el personaje a la perfección, patéticamente enamorado de la chica de la película, una argentina desquiciada e imprevisible que juega con él (Sabrina Garciarena). A su extraña relación con ella ha de sumar su entorno familiar, lleno de personajes histriónicos, excéntricos (Kiti Manver, Óscar Ladoire, María Asquerino, Julián López), que no dejan de entrometerse en sus descabellados proyectos para estrechar lazos con “su” chica.
Divertida, próxima, cotidiana, ingeniosa, destaca por su melancólica nostalgia del amor adolescente, inefable combinación de pureza y ansia sexual, y sobre todo, por los diálogos, chispeantes, agudos, certeros (impagables las referencias del guión a Bunbury y los Héroes del Silencio), que hacen de la cinta un infrecuente soplo de aire fresco a la vez inteligente y gamberra pero amable sin caer en la chabacana vulgaridad de los productos americanos del mismo estilo. De este modo Borja Cobeaga profundiza acertadamente en la fórmula de búsqueda de humor en lo cotidiano que le llevó al éxito con su cortometraje Éramos pocos, candidato en su día al Oscar de Hollywood, y que hace que su paso al largo haya sido todo un acierto, a lo que ha contribuido decisivamente que Fernando Tejero no haya participado en la cinta.
Título: Pagafantas
Año: 2009
Duración: 85 minutos
País: España
Director: Borja Cobeaga
Reparto: Gorka Otxoa, Sabrina Garciarena, Julián López, Kiti Manver, Oscar Ladoire, María Asquerino, Michel Brown, Teresa Hurtado de Ory, Bárbara Santa Cruz, Ernesto Sevilla, Santi Ugalde
Guión: Borja Cobeaga y Diego San José
Música: Aránzazu Calleja
Fotografía: Alfonso Postigo
Producción: Telespan 2000 / Antena 3 Films / Sayaka Producciones Audiovisuales / ETB
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16 de Abril de 2010 a las 6:13 pm
Yo no sé dónde le has visto el cerebro a esta película. Es un refrito de tópicos y está muy mal interpretada. Y lo que es peor: no resulta creíble, es previsible en todo momento y no tiene ninguna gracia.
Ya no me esperaba nada de ella, así que es ése sentido no me defraudó.
17 de Abril de 2010 a las 10:43 am
El cerebro está en no pretender ocultar lo que no hay. Coincido con tu última frase, pero creo que no valoras lo suficiente el hecho de que, dentro de que en el cine hay apenas tres o cuatro historias que se repiten constantemente, esta película, aunque parezca apostar por el clown, apuesta por el ingenio. Es decir, que puestos a copiar, prefiere copiar a los buenos y parodiar la presunta chabacanería de los otros. En ese sentido, se ríe de los tópicos. Tampoco estoy de acuerdo en que esté mal interpretada: los personajes no dan para más. Ajustarse al personaje, no darle lo que no forma parte de él, también es interpretar.
17 de Abril de 2010 a las 1:16 pm
Yo solo sé que la vimos en família y el humor que no le encontramos a la película lo pusimos nosotros mismos. Personalmente, no le encuentro nada de extraordinario a este film, ni al corto “ÉRAMOS POCOS”. Ignoro la edad del tal Cobeaga,-me temo que la mía, 38 años-, pero percibo que se debe reír aún con las películas, y las séries, que veíamos cuando éramos adolescentes; le pasa lo mismo que a otro vasco célebre, el actual presidente de la academia del cine español: Álex de la Iglesia.
Celebro que te haya gustado “Pagafantas”, pero permíteme que no comparta tu entusiasmo, a mí no me gustó nada; como sátiras me han gustado muchísimo más la película catalana “JOVENES”, de dos jóvenes directores con talento, cuyos nombres no recuerdo; o la farsa detectivesco-freudiana dirigida por el excelente guionista Joaquim Oristrell: “INCONSCIENTES”.
17 de Abril de 2010 a las 5:48 pm
Una cosa sí es cierta: la película sería lo mismo si se tratara de una serie de televisión.
Por otro lado, atribuirme entusiasmo quizá es demasiado. “Inconscientes” no me gustó, lo siento.