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Tras el visionado de Los hombres que miraban fijamente a las cabras, la pregunta que enseguida acude a la cabeza es: ¿qué demonios es esto? Pregunta de difícil respuesta, puesto que la película pretende ser muchas cosas y no resulta algo que pueda explicarse de manera medianamente aceptable. Grant Heslov ha rodado una supuesta comedia al estilo de los hermanos Coen sin los hermanos Coen, y ha contado para ello con un cuarteto protagonista de la mayor solvencia: Jeff Bridges, recientemente oscarizado, Ewan McGregor, Kevin Spacey y George Clooney. El guión, obra de Peter Straughan, sigue la estela de los Coen en tanto que pretende hacer comedia por acumulación: pretendidamente, a más frikis juntos, más risas, a más absurdo, más comedia.

Sin embargo, casi todo falla. Empezando por la historia: un periodista (Ewan McGregor) se topa por casualidad con la historia de una unidad psíquica del ejército americano de los años ochenta; trabajando en Irak como huida de su fracaso matrimonial, encuentra por casualidad la pista de esa unidad veinte años más tarde gracias a Lyn Cassady (George Clooney), la vieja gloria del regimiento, cuya misión secreta en el país es encontrar al pionero y fundador de la unidad, Bill Django (Jeff Bridges). Estructurada en flashbacks durante la primera mitad, el ritmo se resiente al no venir soportado ni por risas ni mucho menos por carcajadas. El reparto, lógicamente, porque no son unos actores cualesquiera, funciona, es competente, cumple, por más que el texto y las situaciones que se tienen entre manos están muy por debajo de cualquier cosa cercana a la comedia de carcajadas. Por el contrario, la trama, el estilo, deliberadamente diseñado para considerarse, de una manera ciertamente autocomplaciente, “humor para listos”, busca en el teatro del absurdo y en el surrealismo la comicidad, dos fenómenos que sólo eran cómicos en apariencia y que contenían cargas de profundidad crítica incontestables y que buscaban el impacto en la conciencia del espectador. Nada de eso existe aquí: de tan ligera es aburrida, de tan intelectual es pesada, la sátira se queda en el perfil de burdos y ridículos retratos, la comicidad brilla por su ausencia (no provoca risas, excepto uno o dos momentos, casi más por desesperación del espectador que por las propias virtudes del guión), el humor consiste en la sucesión de gags en su mayoría fallidos, y el espíritu crítico no se ve por ninguna parte. Pero lo peor es que no tiene gracia y uno debe acudir a su imaginación y a lo bien que se lo pasaron los actores con esta absurdez para encontrarle aliciente a esta sublime soplapollez.



Título: The men who stare at goats
Año: 2009
Duración: 93 minutos
País: Estados Unidos / Reino Unido
Director: Grant Heslov
Reparto: George Clooney, Ewan McGregor, Kevin Spacey, Jeff Bridges, Robert Patrick, Rebecca Mader, Stephen Lang, Stephen Root, Nick Offerman, Tim Griffin, Waleed F. Zuaiter
Guión: Peter Straughan sobre el libro de Jon Ronson
Música: Rolfe Kent
Fotografía: Robert Elswit
Producción: Overture Films / BBC Films / Smoke House


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4 Respuestas a “Crítica Los hombres que miraban fijamente a las cabras: ¿comedia? con reparto de lujo”

  1. hector dice:

    Pues, En mi opinión es muy buena película, es un humor ácido y muy poca gente le podrá entender…

  2. 39escalones dice:

    El proselitismo intelectual, eso de que “es que yo la he entendido y tú no”, es un argumento habitual para aquellos a los que les gusta una película cuya calidad no se sostiene en razones cinematográficas.

  3. Agustin dice:

    La vi anoche. Busqué críticas, y en su mayoría se quejan de que la peli es mala, que no es cómica, que no pudo copiar a los hermanos coen, etc. etc. A mi me pareció excelente. Me hizo reir y me dejó pensando. Ojalá la gente pudiese dejar los paradigmas de lado a la hora de ver los mensajes que se intentan transmitir. Un abrazo.

  4. 39escalones dice:

    Agustín, te aseguro que no me reí ni una vez, y desde luego, la única reflexión a la que me condujo es la de por qué se financió semejante cosa y por qué El Nota se apuntó al ejército.
    A la película le sobra excentricidad y le falta trabajo de guión. Le sobran intenciones cómicas y le falta humor. Comicidad y humor no son lo mismo.
    Un abrazo.


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