Crítica Seraphim Falls: Un western decepcionante

Crítica Seraphim Falls: Un western decepcionante

Que el western vive una sucesión de cantos de cisne desde que dejó de ser un género que movía masas y mucho dinero es una evidencia que constatan obras magníficas de los últimos años como Sin perdón o ejemplos más que estimables como Open range, Appaloosa o El tren de las 3:10. Estos trabajos permiten pensar que el género tiene cuerda para rato, aunque sea de manera fragmentaria, discontinua. Sin embargo, otros intentos de revitalización de las películas del oeste han pasado casi desapercibidos, como este Enfrentados (pésimo título español) dirigido en 2006 por David Von Ancken, a pesar de contar con un dueto protagonista que por entonces gozaba de gran aceptación.

Nos encontramos en las Rocosas en pleno ecosistema alpino y de sopetón nos hallamos en una persecución: un grupo de hombres armados persigue a una especie de trampero que se haya acampado en la nieve. No sabemos los motivos, las causas, si se trata de hombres de la ley tras un delincuente o una venganza personal. Poco a poco, mientras la maltrecha presa huye de sus captores e incluso acaba con alguno de ellos, vamos conociendo datos que nos permiten ir adivinando lo que sucede. Gideon (Pierce Brosnan) es un hombre que cometió un hecho fatal en el pasado que ocasionó un perjuicio a Carver (Liam Neeson). Desde entonces, éste persigue a Gideon para vengarse. Esta crónica de una persecución no desvela sus últimos secretos hasta casi el final, cuando la historia se remonta a un desgraciado episodio del final de la Guerra de Secesión.

Construida como un drama psicológico que enfrenta a dos personajes atormentados, la película supone un hermosísimo ejercicio de fotografía. Las localizaciones naturales donde transcurre la acción (un campamento ferroviario es el único asentamiento humano que aparece en la trama) son impresionantes y están bellamente filmadas, con la acción magníficamente integrada en ellas. La historia ya es otro cantar: el planteamiento inicial es interesante, en una línea cercana a Peckinpah (sobre todo al tema de la persecución y los nexos entre perseguidor y perseguido, reminiscencias de Grupo salvaje o Pat Garret y Billy El Niño), la ambigüedad moral de ambos personajes está mejor apuntada que resuelta, la identificación del espectador con ella se trunca a raíz de la introducción final de un giro excéntrico, ridículo, incomprensible, protagonizado por Anjelica Huston, que hace resentirse también hasta lo que entonces era una más que correcta elegancia formal. Y decimos formal, porque fuera de los momentos de acción y violencia, ni Brosnan, actor limitadísimo, ni Neeson, muy desaprovechado, realizan ningún alarde interpretativo de mención. Entre las virtudes de la película destaca la ausencia de verborrea; es un western poco hablado, metafórico, casi alegórico, que tiende a lo majestuoso hasta que Von Ancken lo estropea con una alucinante deriva sin sentido que, lejos de suponer la plasmación de un toque de cine de autor, termina pervirtiendo el poso de recuerdo que pueda dejar la historia vista anteriormente, y que hace que, de momento, la primera película de Von Ancken sea también la última hasta la fecha.


Ficha de Seraphim Falls

Título: Seraphim Falls
Año: 2006
Duración: 115 minutos
País: Estados Unidos
Director: David Von Ancken
Reparto: Pierce Brosnan, Liam Neeson, Michael Wincott, Anjelica Huston, Wes Studi
Guión: David Von Ancken y Abby Everett Jaques
Música: Harry Gregson-Williams
Fotografía: John Toll
Producción: Samuel Goldwyn Films / Destination Films / Icon Productions

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