
Casi todo funciona espléndidamente en Shutter island, la adaptación que ha hecho Martin Scorsese de la novela de Dennis Lehane: buena labor de dirección, interpretaciones magnÃficas (especialmente Leonardo DiCaprio y Ben Kingsley, acompañados magnÃficamente por Mark Ruffalo, Michelle Williams, Elias Koteas y Emily Mortimer, con el brillante colofón interpretativo de Patricia Clarkson en los breves instantes que aparece), una atmósfera absorbente, una intriga hechizante, sostenidas por una excelente labor de fotografÃa y unas localizaciones sabiamente escogidas. ¿Hay algo, pues, que falle? SÃ: todo lo demás, historia y guión.
En 1954, dos agentes federales, Daniels (Leonardo DiCaprio) y Aule (Mark Ruffalo) llegan a una isla cercana a Boston donde se levanta una prisión psiquiátrica con la intención de investigar la extraña desaparición de una asesina perturbada (Emily Mortimer), allà recluida tras haber acabado con la vida de sus hijos. Los policÃas, poco a poco imbuidos de la opresión y los secretos que invaden el lugar que dirige el doctor John Cawley (Ben Kingsley), pronto sospechan que en el centro se realizan extrañas actividades subvencionadas por ciertas instituciones polÃticas con el conocimiento de algunos organismos oficiales, algunos de ellos pertenecientes a la propia seguridad del Estado.
Shutter island, deslumbrante estéticamente, interesante en cuanto a la intriga y el suspense que plantea, pronto cambia la tensión por la paranoia, y el interés de la historia inicial por los giros de guión y las inconsistencias argumentales entregados ambos a los cánones más comerciales, olvidando la verdadera historia que, potencialmente, tiene entre manos. Formalmente, por tanto, más que notable (exceptuando algún momento realmente sonrojante; sorprenden algunos errores de un veterano como Scorsese en este punto), argumentalmente cae en el intrincado laberinto en el que pretende involucrar al espectador, perdiéndose, recreándose en su propio absurdo y dando giros y vueltas que no llevan a ninguna parte. Buen intento, pero nunca entrará en el cine más digno de recordar de Marty.
Título: Shutter Island
Año: 2010
Duración: 138 minutos
País: Estados Unidos
Director: Martin Scorsese
Reparto: Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer, Michelle Williams, Patricia Clarkson, Max von Sydow, Jackie Earle Haley, Elias Koteas, John Carroll Lynch, Ted Levine, Christopher Denham
Guión: Laeta Kalogridis sobre la novela de Dennis Lehane
Música: VV.AA.
Fotografía: Robert Richardson
Producción: Paramount Pictures / Phoenix Pictures / Sikelia Productions / Appian Way
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Ayer vi los avances de esta película. Y sí, se ve atractiva en términos generales, pero es muy probable que falle en eso que vos has señalado, como suele suceder con varios trabajos relativamente flojos de Scorssese (como "Pandillas" de New York).
Me atrevería a decir que el problema de Scrossese, al igual que el de Eastwood (por estar también en cartelera lo menciono), más allá de su sobrado y reconocido talento, y unas cuantas películas muy, muy buenas, es que no son escritores. Entonces, usualmente el mérito de sus películas es, claro está, la dirección, pero muchas veces las historias caen en sensiblerías, superficialidades o excesos.
Saludos
La forma es tremendamente sugerente, Gustavo. El fondo, más allá la superficie, se tambalea en cuanto empiezas a hacerte preguntas. Ya que nos engañan, que nos engañen bien. Y no digo más.
Saludos.
La verdad es que esta película me ha decepcionado bastante… aún tenía en mente la genial "Infiltrados" y esta vez Scorsese no ha estado a la altura.
Lo que más me ha sorprendido son esos alucinantes planos a base de chroma, que parecen obra de un principante (el resto de la fotografía es buena, al igual que toda la ambientación de la prisión, pero la llegada en barco y las escenas en los acantilados son extremadamente artificiales)
También veo bastante flojo el montaje, lo que deja al no muy buen guión tambaleándose.
Estoy contigo, esta película no es digna de Scorsese.
Bueno, Gelen, "Infiltrados", tanto como genial…
En todo caso será una "copia genial".
Efectivamente, Gelen, flojea en el montaje y en el guión; me da la impresión de que han intentado con el primero llenar los vacíos del segundo. Con ello, lo que han conseguido es estropear ambas cosas.
Personalmente, por algunos detalles técnicos que señalas pero sobre todo por el pésimo guión, me sorprende la gran acogida entre la crítica de esta película.
Jajaja vale, puedo aceptar lo de una copia genial, pero a fin de cuentas era muy buena.
Lo de la buena acogida, yo tampoco lo entiendo, supongo es uno más de los múltiples misterios sin resolver que nos deja el mundo del cine (o a lo mejor es porque que nos encanta decir sin pensar que todas las películas de ciertas personas son buenas porque sí)
Estaba bien, Gelen, dejémoslo así… Al menos no era tan tramposa como ésta.
Saludos.
una de las películas mas gafas que he visto en mi vida.. cada día se esfuerzan menos.. y los actores será por hambre que aceptan tales papeles… por Dios. Perdí los reales!
Vaya, Francisca, es la primera vez que oigo esa expresión, "gafas", referida a una película que, entiendo, asimilas con la poca calidad. Curioso. Hombre, tiene cosas positivas, pero le falla el meollo. Un fallo imperdonable, más tratándose de Marty.
¿Fallo imperdonable?. No lo creo. Martin Scorcese no es un gran director al encontrarse demasiadas películas mediocres en su cinematografía.
El fallo imperdonable esta en gastar demasiadas palabras en cintas que no valen la pena. Es más inteligente aplicar la critica constructiva, expuesta por el gran crítico de cine francés, André Bazin. El recomendaba sólo escribir sobre películas que le gustaron al crítico.
Realizar lo contrario, como lo hace 39 escalones, es un signo de irreducible mediocridad. Y esto convierte la crítica de cine en algo vulgar y comercial.
Siguiendo, Miguel Antonio, tu teoría (bastante estúpida, veo que sólo entendiste a Bazin a medias), compartes conmigo esa supuesta "irreductible mediocridad", y por tanto tu comentario es tan vulgar y comercial como mi crítica, dado que has gastado ocho líneas en dos comentarios distintos en criticar algo que no te gusta. Además de citar mal a Bazin, no entiendes lo que significa un blog que se escribe para la gente, no para el autobombo particular: escribimos para que la gente lea, valore, considere si debe ver algo, opine, comente y manifieste su acuerdo o su desacuerdo. Lo demás son tonterías que nos hacen perder el tiempo mucho más que dos horas de una película mediocre. Para que aprendas: para apreciar lo bueno, hay que verlo todo. Decir lo contrario es de merluzos. Y Bazin lo sabía tan bien que jamás quiso decir lo que pretendes tú.
39escalones: No, no comparto tu "irreductible mediocridad" por el simple hecho que no escribo para este blog. Un verdadero intelectual nunca escribiría para un blog popular como este y menos de esa forma tan simple.
Esa excusa de escribir para la gente, es bastante frecuente en escritores mediocres. Es importante notar que la humildad carece de valor, cuando no hay merito.
Por último estoy en desacuerdo con tu frase "para apreciar lo bueno, hay que verlo todo."
Eso es lo que dicen los que no saben nada de cine.
Hola, Miguel Antonio
Si este blog no te parece suficientemente interesante te aconsejaría que dejaras de venir a visitarnos/leernos y mucho menos dejaras comentarios buscando la polémica y el enfrentamiento.
En Cinissimo hablamos de cine desde nuestra modesta opinión y si no estas de acuerdo y no quieres o sabes debatir con educación no entiendo por que reiteras tus comentarios.
Saludos y recuerda que 39escalones, nuestro editor solo contesta en la forma y medida que vosotros lo hacéis.
Miguel Antonio, cada vez que dejas un comentario escribes para este blog, así que, en este post, ya eres triplemente mediocre.
Un verdadero intelectual jamás caería en presumir de lo que carece, y mucho menos ocuparía su tiempo en discutir sobre contenidos que no le interesan. Es importante notar que lo popular, que la gente, no es ni mediocre ni dedicarse a ello es por tanto una tarea sin mérito.
Son los, absurdamente en tu caso, porque ya demuestras con tus palabras desconocer incluso el significado de la palabra "intelectual" (dado que crees que es opuesto, contrario o incompatible con lo popular, pobre de ti) pretenciosos proselitistas culturales los que, a juzgar por el nivel de sandeces que puedes incluir en tres párrafos, los que no sólo no saben nada de cine, sino que no saben nada de la vida, viven su amargura acomplejados y por eso necesitan que los demás compartamos sus desequilibrios.
Hazte un favor y en lugar de repetir las frases grandilocuentes que les has leído a otros o que se te han ocurrido en un momento de patetismo que tú para gratificarte interpretas como tu propia genialidad, dedícate a aprender y callar. Nos harás un favor a todos y de paso a ti mismo.
Cuídate, que falta te hace.
Gracias por el consejo. De hecho estoy dedicado a aprender y callar. Pero yo sólo aprendo de los que saben, de los grandes críticos de cine.
Pues hasta ahora no se te nota. A saber a qué llamas tú grandes críticos de cine, ¿a no entender los conceptos que maneja Bazin, por ejemplo?
No, los únicos dos grandes críticos de cine de la historia, han sido el gran director y teórico del cine Sérgei Einsenstein, y en los tiempos modernos el gran crítico y teórico del cine André Bazin.
Usted no cabe en esa lista.
Y a usted le faltan muchos críticos a los que leer, Pudovkin, Kulechov, Vertov y Dovjenko, sólo por mencionar a los rusos, ya que ha osado incluir entre sus banalidades a Eisenstein.
Además; ¿qué delirium tremens le hace a usted pensar que tenemos alguna intención o pretensión de entrar en esa lista? Sin embargo, se me ocurren algunas en las que incluirle a usted.
Los críticos rusos que usted menciona no son tan relevantes como usted piensa, pero son una buena recomendación.
Pero insisto en que su actitud de inquisidor del cine me parece contraproducente para el público en general, para el cine comercial y también para el cine como expresión artística.
Creo que no le hace ningún bien a nadie. Sin embargo usted habla como el juez absoluto de lo que es bueno y malo en el cine.
Y usted se atribuye la capacidad y la cualidad, además del carácter de instancia inapelable, a la hora de decir los que son críticos relevantes y los que no, haciendo acopio de ínfulas de autoridad intelectual para la que le falta, primero humildad, y después bagaje. Su actitud sí es realmente inquisidora amigo, además de disparar hacia donde no debe, suponemos porque le falta realmente nivel para hacerlo en, digamos, "Digirido por".
En fin, antes de hablar de valores absolutos, sacralizar críticos y criticar absurdamente a quienes ni quieren ni pretenden jugar en la misma liga (y que le quede claro que lo contraproducente para el público en general, para el cine comercial y para el cine como expresión artística no es lo que diga yo, sino el propio público, prácticamente analfabeto audiovisual porque se han empeñado en que lo sea y lo están consiguiendo, el propio cine comercial y el propio cine como expresión artística, si aún exixte; no me atribuya usted responsabilidades y pregúntese más bien por qué Socrsese rueda esta basura), cuestione usted, como muchos han hecho recientemente, y con acierto, algunas de las más importantes teorías de su querido Bazin, las cuales son legítima y fácilmente objetables.
¿Observa usted la incoherencia entre el contenido de lo que escribe y su estilo de escritura?. Intentar imitar la forma como escribo (y fracasar en el intento) mientras busca desacreditarme, es no saber cuales son sus intereses.
Pienso que no es una forma muy efectiva de darle credibilidad a su punto de vista. Sin embargo, entre las cosas que dice, tiene razón en que me falta bagaje para poder hablar con más autoridad sobre el tema.
Y en cuanto a Bazin, puede que usted este en lo correcto en su teoría sobre el cine, pero no en el aspecto de la crítica constructiva.
Un crítico que no sea selectivo cuando escribe sobre algún director o filme desciende en la más ignominiosa de las vulgaridades. Esto es lo que distingue a un pseudo-crítico moderno como Roger Ebert de un verdadero intelectual como Bazin.
¿Y a usted quién le dice que intento imitarle a usted? ¿Tan excelso se cree como para que quien no lo necesita quiera imitar su vulgaridad disfrazada de ínfulas intelectualoides? No me haga reír.
Puede que Bazin fuera un verdadero intelectual (aspecto discutible, aunque personalmente me inclino a pensar que sí); lo que está claro es que usted no lo es. Erigido en guardián de las esencias de la selección cultural, díganos usted, oh, gran gurú de la intelectualidad, a qué debemos ceñirnos en una página que habla de actualidad cinematográfica. Eso, o entérese ya de que aquí se escribe de eso, y que otras cosas las dejamos para otros sitios. Los intelectuales suelen entender lo que leen.
Estoy sorprendido que usted no pueda darse cuenta como su estilo de escritura cambia cuando me ha respondido. Compruébelo usted mismo.
Compare su estilo de escritura normal en este blog con el que ha usado al responderme a mis participaciones. Se nota forzado y poco natural su vano intento de imitar mi "grandilocuencia".
Lástima por usted, su credibilidad sería mayor si no tuviera la necesidad de estar imitando a los que dice despreciar.
Hola, Miguel Antonio
Soy el administrador de Cinissimo y ya que veo que su polémica con nuestro editor 39escalones ya no es un tema sobre cine le agradecería que no continué en esta linea de enfrentamiento. Si desea hablar de CINE estaré encantado de leerlo en este blog dedicado hablar, debatir, opinar sobre esa materia.
Cualquier otra cosa que vuelva a leer por aquí me veré obligado a moderar el comentario para ahorrar así a cualquier lector de esta bitácora cinematográfica leer insultos o salidas de tono.
Espero que lo comprenda y no lo entienda como censura, respeten este espacio dedicado SOLO al cine y no a disputas personales como suele convertirse en algunas ocasiones.
Saludos
Miguel Antonio, pregúntese usted por qué, después de alardear de intelectualoide y de hablar de selectividad crítica, nos hace perder tiempo (y se supone que también el suyo, que como intelectual bien debería estar dedicado a cotas humanistas más elevadas) aguantando sus sandeces en vez de gastar sus esfuerzos en el blog de la Academia Francesa o en el de la Universidad de Könisberg.
Insiste usted en la misma tontería. Pues bien, creo que, a pesar de autoproclamarse usted rey del intelecto también tengo que aclararle esto: mi forma de responderle a usted no se llama imitación; se llama pitorreo. Lástima me da, oiga.
Tan solo romper una lanza en favor de Miguel Antonio. En ningún momento ha faltado el respeto a nadie (o por lo menos al mismo nivel que 39 escalones) y tiene que aparecer un moderador para callarle? Las polemicas y debates nos enriquecen a todos, lamentable.
National Geographic publica las críticas por muy duras que sean, veremos que pasa con ustedes.
Litus, a diferencia del National Geographic, aquí no rendimos cuentas a nadie que no seamos nosotros mismos (no confíe tanto en esa revista; se llevaría una sorpresa desagradable).
En cualquier caso, es usted libre de romper lanzas y espadas a favor de quien quiera, incluso equivocándose o no dándose cuenta de lo que habla. Porque una cosa es la polémica y el debate, y otra la imposición, el menosprecio y hablar de lo que no es la película de la que se trata, como hace usted, por cierto. Eso sí es lamentable. Qué razón tenía aquel que dijo lo de la luna, el dedo y el tonto.
Muy buenas 39 escalones,
coincido en tus valoraciones técnicas sobre Shutter Island, pero discrepo de tus consideraciones sobre el guión y la historia.
A mi parecer, la película es un buen thriller psicológico que plantea un interesante juego para el espectador/a: recrea a la perfección el delirio de un loco, de forma que uno/a entra en esa locura hasta el punto de desear que sea cierta, es decir, que el personaje principal sea la víctima de una conspiración. Scorsese fusiona la ficción, el personaje traumado, y la realidad, espectador, en un mismo espacio donde la locura es la gran protagonista. Con este planteamiento se llega a una conclusión implícita: todos somos susceptibles de estar locos, como el propio personaje encarnado por Di Caprio, una víctima de la paranoia colectiva de los años 50.
Como es natural, Scorsese no es el mismo que cuando realizó Taxi Driver, ya que son películas que pertenecen a géneros distintos, con tonos y ritmos completamente diferentes, pero creo que incluso entre ambas existe una conexión temática: la alienación del hombre moderno.
En Shutter Island, lo presenciado por el espectador es el punto de vista del personaje desquiciado y no se le puede pedir coherencia narrativa a un perturbado, pues precisamente si la tuviera ya no sería tal.
No considero que obras literarias como "El Castillo de Kakfa", "El gollem" de Meyrinck sean obras imperfectas o tramposas a nivel narrativo, sino todo lo contrario; rompen con las convenciones narrativas clásicas reflejando un mundo fragmentado en el que el sujeto alienado lucha por recuperar el contacto con "lo real". Modestamente, creo que la obra fílmica de Scorsese puede instaurarse en este mismo grupo de obras tramposas, pero muy reveladoras de los tiempos que corren.
Un saludo.
Todo lo que dices tiene mucho mucho sentido, Laberinto, nada que objetar excepto una cosa: que no se trata de un juego, sino de una trampa. Porque todas esas acertadas reflexiones que planteas no se ofrecen al espectador con la película, no forman parte de lo que el espectador está viendo. Se guardan durante un excesivo metraje en el que no dejamos de asistir a incongruencias de guión una tras otra a fin de proporcionar un giro efectista final que, a la vista de lo que hemos contemplado antes, es puramente gratuito, efectista y banal. Si el público no tiene acceso a poder averiguar el secreto de lo que se cuenta, si ha de asistir durante dos horas a un guión repleto de lagunas cuya coartada para sus numerosas imperfecciones es "ah, era un sueño", "ah, estaba loco", "ah, todo era mentira", hablamos, directamente, de estafa.
Saludos.