CrÃtica Un profeta: magistral drama carcelario, excelente cine francés
08 de Marzo de 2010

Una de las afirmaciones más rigurosas y certeras que pueden hacerse respecto a los Oscar de Hollywood de 2009 es que, en conjunto, las candidatas a la categorÃa de mejor pelÃcula de habla no inglesa superan con mucho en su grado de calidad a las diez finalistas escogidas como premio a la mejor pelÃcula. Un profeta, de Jacques Audiard, sin llegar a estar libre de defectos, confirma este aspecto en sus dos horas y media largas de metraje con una historia solvente, poderosa, absorbente, violenta y fascinante. Construida como pelÃcula de género, no evita mostrar todos y cada uno de los lugares comunes que ilustran el cine carcelario, desde las distintas relaciones entre guardianes y reclusos, entre éstos y también sus conexiones fuera de la prisión. Pero, al mismo tiempo, se edifica sobre una historia tan sólida y fenomenalmente escrita que consigue salir airosa de los tópicos, de lo previsible.
Un joven árabe (Tahar Rahim, excelente en su papel pero también quizá el mayor problema de la cinta) ingresa en prisión para cumplir una pena de 6 años. Obligado por la fuerza a servir a intereses parciales de una guerra interna que no tiene nada que ver con él, supone el primer paso en el escalafón de respetabilidad de los presos y, poco a poco y gracias a su carisma y algún que otro golpe de suerte en el constante enfrentamiento entre los grupos de delincuentes y terroristas corsos y el resto de reclusos, se hace con un nombre y una posición que le permiten no sólo mejorar su calidad de vida en la cárcel sino trasladar sus actividades a la calle.
Un profeta es hipnótica y cautivadora desde su inicio, firme y precisa en su desarrollo, quizá un poco pasada de minutos y encontrando el principal problema en la figura del protagonista, espléndido pero al mismo tiempo tan lejano y frÃo que puede resultar contraproducente a la hora de pretender la identificación del espectador con su situación o de lograr su empatÃa en los momentos más inciertos, logra eludir (no del todo) algunos momentos en que amenaza con caer en un galimatÃas de densidades y jardines, y sale airosa gracias a su descarnada violencia, a su desnudez moral y a la ausencia de descansos para tomar un respiro. Contundente, inteligente, pero también algo distante, la comparación, por ejemplo, con Celda 211, revela a la perfección la abismal distancia que sigue habiendo entre las cinematografÃas francesa y española.
Título: Un prophète
Año: 2009
Duración: 155 minutos
País: Francia
Director: Jacques Audiard
Reparto: Jacques Audiard
Guión: Jacques Audiard y Thomas Bidegain
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Stéphane Fontaine
Producción: Why Not Productions / Chic Films
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