Don Cheadle critica el racismo latente de Hollywood
15 de Agosto de 2008

Es la mayor responsabilidad de mi vida. No puedes trabajar sobre alguien tan poco convencional como Davis y hacer algo tan convencional como un biopic. Son palabras del actor Don Cheadle acerca de su futuro proyecto como director, escritor y protagonista de una biografÃa sobre el músico Miles Davis que además producirá su recientemente nacida productora, Crescendo, y que pretende ser un altavoz para el cine que no interesa a los grandes estudios, que no espera grandes recaudaciones ni cuenta con mercadotecnia alguna.
Cheadle se ha lamentado recientemente de la pobreza que ha impuesto al cine norteamericano actual el hecho de que la rentabilidad económica sea el único criterio para declarar viables los proyectos cinematográficos, lo cual ha reducido el panorama de Hollywood a los taquillazos de Will Smith, las adaptaciones de cómics, las comedias románticas o la animación de Pixar. Además de señalar la pocas ganas de arriesgar de los estudios, ha vuelto a la carga al criticar una vez más la escasez de buenos papeles y el carácter marginal de los mismos que se ofrecen a los actores negros, además de los tópicos sobre la raza negra que siguen vertiéndose en el cine norteamericano. Don Cheadle, cuya familia es originaria de Camerún, ve en la victoria de Barack Obama la posibilidad de que el racismo latente que, por ejemplo, hace que el trabajo de los actores negros o las producciones sobre cuestiones que afecten a ese gran segmento de la población norteamericana, sea por fin superado.
El último caso flagrante ha sido el naufragio de Toussaint, proyecto de Danny Glover sobre la independencia de Haità en 1804, impulsada por los esclavos negros del paÃs, y que no ha logrado financiación ni en Estados Unidos ni en Gran Bretaña por la falta de estrellas (blancas, se presupone) en el reparto. Al parecer los productores habrÃan sugerido la introducción de personajes blancos que pudieran tener más tirón en la taquilla. Por otro lado, el hecho de que Hugo Chávez ofreciera una financiación parcial si la pelÃcula se rodaba en Venezuela, además de levantar las iras de la precaria cinematografÃa venezolana, ha hecho recelar a varios productores norteamericanos, temerosos de que la historia pueda quedar condicionada polÃticamente por el dirigente de aquel paÃs, como se sabe, no muy bien visto por el gobierno norteamericano.
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16 de Agosto de 2008 a las 10:27 pm
Yo no creo que haya tanto racismo hoy en dia en Hollywood, aunque esa es solo mi opinion. Creo que los afroamericanos ya no estan encasillados, y tienen un amplio abanico de posibilidades en cuanto cogen un poco de prestigio. Lease Sidney Poitier, Morgan Freeman, Forest Witaker, etc….
17 de Agosto de 2008 a las 7:12 pm
Leevancleef, ojalá tengas razón. Sin embargo los tres ejemplos que citan (y me sorprende que no nombres a Denzel Washington) responden bastante en sus trayectorias a esa imagen paternalista de la que habla Cheadle.
El problema es ese “coger prestigio” que citas. Cómo y por qué no es igual para ellos que para un actor blanco. Ése es el problema.
No olvidemos que Cheadle vive allà y nosotros no.
17 de Agosto de 2008 a las 10:22 pm
Si, puede que ese sea el problema, el coger prestigio, las primeras oportunidades…. sin embargo, lo que queria decir es que , afortunadamente, Hollywood es de los lugares menos racistas de Estados Unidos, aunque por supuesto , lo sabra mejor Cheadle que yo, sabe dios que papeles de mierda tuvo que aceptar en su dia para llegar a donde ha llegado.
Un saludo
01 de Octubre de 2008 a las 11:20 am
El racismo en Hollywood radica en los tópicos de los personajes negros. Lo hemos visto en diversas pelÃculas de Michael Bay o Roland Emmerich: el negro gracioso rodeado de blancos. Eh, tÃo, soy negro, tienes que reÃrte.
01 de Octubre de 2008 a las 3:24 pm
En parte es cierto, Yupawa. A veces es una forma intencionada de querer hacer reÃr cuando falta el talento para hacer algo mejor. Es la misma razón por la que los andaluces de las series televisivas siempre tienen que ser graciosos. En el fondo es un indicativo, como digo, de la falta de talento para hacer algo mejor.