
Como un Taxi Driver del siglo XXI, este drama de 2000 se introduce nuevamente en la fauna nocturna de Nueva York a través de la mirada y los padecimientos de los conductores de ambulancias y asistentes sanitarios que hacen su ronda por lo peor de los territorios humanos neoyorquinos. Con un extraordinario reparto (Nicolas Cage, quizá el más limitado de los intérpretes de la cinta, John Goodman, Patricia Arquette, Ving Rhames, Tom Sizemore…), Martin Scorsese se zambulle de nuevo en la desasosegante noche y en los extraños habitantes que la pueblan, desde quienes ejercen la violencia o caen bajo sus dictados a quienes mueren abandonados en plena calle, se juegan su vida y la de los otros al volante de un coche, o arrastran su locura por las aceras de la ciudad (sorprendente personaje interpretado por el cantante latino Marc Anthony).
Estéticamente hipnótica, desconcertante, incómoda y dura, sensación acrecentada por la magnÃfica partitura de Elmer Bernstein, inmejorable traslación al campo visual de las paranoias y alucinaciones que padece Frank Pierce (Cage), hastiado, derrumbado a causa del continuo espectáculo deprimente, violento y marginal al que asiste cada noche, la pelÃcula bucea en aspectos como la soledad, la incomprensión y la desesperación a las que conducen las contradicciones e imperfecciones de una sociedad que no parece ofrecer otro remedio para atender a sus excluidos que los continuos parches o, llegado el caso, soluciones más radicales (bellÃsima escena la de la eutanasia).
De este modo, los enfermos que aparecen en la pelÃcula no son sólo los pasajeros de la ambulancia, los que se desploman en una esquina o mueren tranquilamente en su sala de estar. La sociedad al completo está enferma de falta de comunicación y de atención a sus necesidades primarias, y quienes deberÃan proporcionarle remedios clÃnicos o terapéuticos carecen de los medios para hacerlo, de la voluntad, o viven inconscientes pensando que el mundo, a la luz del dÃa, es el mejor de los mundos posibles y que la noche y sus habitantes, simplemente, no existen. PelÃcula incómoda, perturbadora, y por ello, necesaria.
Título: Bringing out the dead
Año: 2000
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Director: Martin Scorsese
Reparto: Nicolas Cage, Patricia Arquette, John Goodman, Ving Rhames, Tom Sizemore, Marc Anthony, Mary Beth Hurt
Guión: Paul Schrader sobre la novela de Joe Connelly
Música: Elmer Bernstein
Fotografía: Robert Richardson
Producción: De Fina / Paramount / Scott - Rudin - Cappa / Touchstone
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Desconocía que el director fuera Scorsese. Vaya, vaya. Este hombre nunca va a dejar de sorprenderme. Para bien o para mal. Saludos.
Creo que él tampoco sabía que era el director…
Saludos.