El Festival de San Sebastián revisita a Richard Brooks
El Festival de San Sebastián también padece la omnipresente crisis económica. O al menos así se desprende de su programación para la edición de 2009, la número 57, a celebrar entre el 18 y el 26 de septiembre, en la que va a contar con ochocientos mil euros menos de presupuesto y una jornada menos de certamen.
Además de la sección oficial, en la que una docena y media de títulos competirán por la Concha de Oro, las habituales secciones paralelas irán acompañadas de dos amplias y estimables retrospectivas, una dedicada al nuevo cine francés, y otra sobre el trabajo del cineasta Richard Brooks.
En La contraola: novísimo cine francés, podrán verse hasta cuarenta títulos del cine de ese país estrenados en los últimos diez años, con directores como Laurent Cantet, Arnaud Desplechin, Gaspar Noé o Christophe Honoré, entre otros, mientras que el cine más clásico tendrá su parcela en la retrospectiva sobre Brooks, periodista, escritor y cineasta todoterreno que hizo casi de todo (western, con Los profesionales, melodrama, con La última vez que vi París, drama con La gata sobre el tejado de zinc, Dulce pájaro de juventud o El fuego y la palabra, adaptaciones como Los hermanos Karamazhov, Lord Jim o A sangre fría…) del que podrán verse hasta veinticuatro trabajos como director y guionista.










Richard Brooks, un cineasta a reivindicar, que no ha tenido el reconocimiento de otros directores de su generación, aquellos a los que se bautizó como "generación de la violencia", gente como Sam Fuller, Don Siegel, Anthony Mann o Nicholas Ray. Autor de dos buenas adaptaciones de Tenneesse Williams, y sobre todo de 2 grandes obras: Los profesionales y El fuego y la palabra. Muy oportuna la retrospectiva que le dedica San Sebastián.
Buen día para todas y todos.
Efectivamente, muy oportuna y, me atrevo a añadir, tardía. Resulta tan evidente la gran labor de todos esos nombres que citas que parece mentira que nunca se haya hecho una retrospectiva de su trabajo en un gran certamen. En cualquier caso, si cogemos un puñado de películas de cada uno de ellos obtenemos un compendio de obras memorables. Algo que puede decirse de muy pocas generaciones de cineastas.
Saludos.