Cinissimo - el blog del cine

Cinéfilos online site statistics



El cine siempre debe tener mucho cuidado cuando trata fenómenos históricos, sobre todo cuando de su lectura puedan derivarse interpretaciones políticas. Más tacto si cabe debe tener cuando las historias que se cuentan tienen que ver con desgracias personales, individuales o colectivas, y más todavía si se trata de fenómenos que atañen a la pérdida de millones de vidas por el conflicto bélico más sangriento de la historia o por las diversas campañas de exterminio humano desarrolladas a su amparo. Por eso, la adaptación de Mark Herman sobre del famoso best seller (no olvidemos, encuadrable dentro de la literatura juvenil, no para adultos) de John Boyne, El niño con el pijama de rayas, logra apuntarse un acierto precisamente en lo mismo que constituye su nauseabundo fracaso. Porque, evitando ser un acopio de emociones manipuladas y edulcoradas que no escondían sino la superficialidad más banal como le sucediera a Roberto Benigni con su infame La vida es bella, se hace al completo y en exclusiva con el otro extremo de la trampa sentimental.

Narrada con sobriedad y con una más que notable puesta en escena, únicas dos virtudes del film para quien escribe, el punto de vista escogido por el director para una película se supone que para adultos (aunque su origen sea un libro juvenil) es el peor posible, y las soluciones por las que opta superan el límite de lo vergonzoso. ¿Realmente el hijo de un comandante de un campo de concentración en el que se exterminan a cientos de miles de personas es un inocente a través de cuyos ojos podemos acercarnos a la barbarie de un Holocausto que borró de la faz de la tierra a seis o más millones de personas? ¿De verdad conmueve la situación de ceguera de este niño ante los crímenes que comete su padre, es convincente? ¿Ciertamente era posible que la madre del chaval fuera una completa ignorante de las atrocidades de su esposo? ¿Que fanáticos de Hitler cambiaran de chaqueta con tanta celeridad como la hermana del muchacho, que nazis de pura cepa se trocaran por resistentes como quien enciende un interruptor? ¿De verdad caben dramas sobre el exterminio de los judíos sin mostrarnos sus incineraciones, los asesinatos selectivos, las torturas, las violaciones, las masacres? ¿De verdad tenemos que llorar por un niño que vive cómodamente en su casa de lujo, que está bien atendido, al que no le falta de nada, y que, si Alemania hubiera ganado la guerra, hubiera seguido exterminando a otros seres humanos tras ocupar el puesto de su padre?

¿Se puede consentir una película sobre el Holocausto en la que las víctimas no tienen un solo plano de homenaje, de consideración, de reflejo de su propia desgracia? No sólo los cabos sueltos de un guión muy pobre, previsible, tópico y almibarado; también el punto de vista cobarde, odioso y tramposo, emocionalmente hablando, hacen de esta película un film a evitar. Pretende pasar por testimonio y reflejo de la vida de los pobres alemanes que desconocían los crímenes de su gobierno lo que es meramente ofrecerles una coartada para justificarse a todos los que sabían perfectamente lo que estaba ocurriendo. Todos lo sabían. ¿Acaso no sabemos nosotros que nuestro cómodo modo de vida se sustenta en el genocidio alimentario de millones de seres humanos? ¿Cómo van a ser inocentes los pobres alemanes de 1939-1945 si nosotros no lo somos? El niño con el pijama de rayas es un film indignante.



Título: The boy in the striped pyjamas
Año: 2008
Duración: 94 minutos
País: Estados Unidos
Director: Mark Herman
Reparto: Asa Butterfield, David Thewlis, Vera Farmiga, Rupert Friend
Guión: Mark Herman, sobre la novela de John Boyne
Música: James Horner
Fotografía: Benoit Delhomme
Producción: Heyday Films


155 lecturas


Artículos relacionados
  • Jonathan Demme presidirá el jurado en San Sebastián
  • Alfonso Arau rueda en España ‘La trampa de la luz’
  • ‘La vida sin Grace’, drama descafeinado sobre el trauma de Irak







  •  

    8 Respuestas a “‘El niño con el pijama de rayas’: una trampa emocional”

    1. Francisco Machuca dice:

      Estoy totalmente de acuerdo contigo.No he leído El niño con el pijama de rayas,pero sí he leído Si esto es un hombre,de Primo Levi,Diario de Anna Frank y El lector de Bernhard Schlink,entre otros testigos directos de una de las vergüenzas más grandes del siglo XX.
      Magnífica reseña Alfredo,y necesaria.

      Un fuerte abrazo.

    2. 39escalones dice:

      A mí me parece banalizar, rebozar de un sentimentalismo edulcorado “made in Hollywood” una cuestión mucho más seria, profunda, de importancia capital, tanto desde el punto de vista histórico como político, filosófico y social. Los conceptos de horror o de barbarie en estado puro no admiten medias tintas ni puntos de vista ni visiones parciales o reduccionistas. En el horror no cabe otra cosa.
      Un abrazo.

    3. miki dice:

      miren que trailer he encontrado: http://es.youtube.com/watch?v=_4ehmK-ZXhs
      es real?

    4. 39escalones dice:

      Pues miki, a pesar de la carencia evidente de ideas por parte de Hollywood y de que son capaces de insensateces como reflotar el Titanic y más allá, este trailer es uno de los fakes (trolas con apariencia de verosimilitud) más celebradas de los últimos meses. Fíjate en que todas las imágenes pertenecen a filmes ya estrenados hace años, no hay ni un solo plano original. Pero el resultado cuela.
      Saludos

    5. Kermit dice:

      No he visto la del pijama a rayas (y me parece que, después de leer esto, me voy a quedar sin verla), pero estoy de acuerdo contigo en lo de “La vida es bella”. Y pensar que muchos amigos míos me miran mal cuando les digo que la detesto…

    6. 39escalones dice:

      Creo que harás bien, Kermit.
      Y en cuanto a “La vida es bella”, somos una minoría silenciosa pero creciente…
      Saludos

    7. julia dice:

      yo si lei el libro de el niño con el pijama de rayas y la verdad que espero con ancias ver la pelicula, ya e visto los trailers… y me imagino que voy a llorar con el final de la misma manera que con el libro

    8. 39escalones dice:

      Ese es precisamente el problema, Julia. Que está concebido para hacer llorar. Esa es la trampa.


    Dejar un comentario


    Patrocinadores

    contactos
    Claqueta. Comparte el mundo del cine
    Patrocinadores
    Patrocinadores