‘Hoosiers’: deporte y cine, mala mezcla
28 de Agosto de 2008

El deporte y el cine, salvo en contadas ocasiones, no se llevan muy bien. Resulta bastante difícil trasladar el mundo de la alta competición con su emoción y sus circunstancias al celuloide logrando reflejar con intensidad y verismo las implicaciones del esfuerzo, la victoria y la derrota. Así, el cine “deportivo” se nutre en su mayor parte del género documental, de los recovecos de ficción de los biopics sobre ases del esfuerzo físico o películas con mensajes más bien infantiles sobre la superación personal en aras de la transmisión de los valores de las familias y sociedades conservadoras tradicionales. Hay múltiples ejemplos de esta última especie, y Hoosiers, de David Anspaugh, olvidado director con apenas media docena de trabajos que debutó con esta historia, es uno de ellos.
Gene Hackman, actor magnífico que recientemente anunció su retirada, es Norman Dale, un entrenador de baloncesto que vivió tiempos mejores y que busca la redención de su turbulento pasado entrenando al equipo de una pequeña localidad que está al filo del desastre en la liga. Por supuesto, la película gira en torno a los lugares comunes: equipo desastroso, jugadores que rechazan a un nuevo entrenador que es visto por todo el pueblo como un listillo de ciudad, constancia y valor frente a todos hasta que se gana a los jugadores enseñándoles no sólo a jugar sino también a amar la vida, equipo que empieza a ganar, reconocimiento del trabajo del entrenador, final al límite y, cómo no, victoria final que lleva al equipo a la gloria y al pueblo a codearse con ciudades mucho más grandes que ellas y a darles sopas con onda, con agradecimiento multitudinario al hombre que contra todo y contra todos se salió con la suya y convirtió a un grupo de paletos en un equipo en el peldaño más cercano a la NBA, aparte de que logra recuperar la fe en sí mismo y deja de sentirse una piltrafa. Una chuminada, sí, pero distinta.
La película explota bastante bien la circunstancia del forastero recién llegado a una comunidad tradicional encerrada en sí misma, pero es sobre todo el reparto el que eleva esta cinta por encima de lo meramente mediocre, aunque contenga mucha de la inevitable moralina. Barbara Hershey y un excelente Dennis Hopper le dan la réplica a Hackman en esta cinta de 1986 tan predecible como, a ratos, emotiva, pero prescindible.
Título: Hoosiers
Año: 1986
Duración: 114 minutos
País: Estados Unidos
Director: David Anspaugh
Reparto: Gene Hackman, Barbara Hershey, Dennis Hopper, Sheb Wooley, Chelcie Ross, Fern Persons
Guión: Angelo Pizzo
Música: Jerry Goldsmith
Fotografía: Fred Murphy
Producción: Metro Goldwyn Mayer
482 lecturas
Artículos relacionados:
- ‘Armas de mujer’, comedia financiera: mala mezcla
- Crítica de The Damned United: cine y fútbol, por una vez, buena mezcla
- Crítica Millennium 2, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina: tan mala como el libro
- Mala noticia: vuelve Torrente
- Mezcla
- Bette Davis: centenario de la mala por excelencia
- El cine de Michael Crichton: Almas de metal
- Oscar Mejor Mezcla de sonido
- Oscar 2010, Mejor Mezcla de sonido (nominaciones)
- Crítica Algo pasa en Hollywood: cine dentro del cine con Robert De Niro

(1 votos, promedio: 4 de 5)
28 de Agosto de 2008 a las 4:16 pm
Hola Alfredo.Tocas un tema más que interesante:el deporte y el cine.Y es bien cierto que no se llevan muy bien.Hay una excepción;el boxeo.Desde Keaton,El boxeador,hasta Million dollar baby,el cine ha dado grandes obras maestras,pero para de contar.¿El fútbol? ¡Puaf! ¿Los toros? ¡Puaf!¿El baloncesto? ¡Puaf! ¿El hockey sobre patines? El castañazo.¿Los rodeos? Junior Bonner.¿Carreras de coches? ¡Puaf!.¿Los cien metros lisos? La soledad del corredor de fondo.¿Béisbol? Campo de sueños. ¿Se puede contar el póker como deporte? ¡Claro que sí! El rey del juego y El golpe.¿Rugby? ¡Puaf!Me olvido de Oliver Stone.¿El footing? Al menos es precalentamiento.Marathon Man…
Pues nada amigo,seguimos en contacto.
Un fuerte abrazo.
28 de Agosto de 2008 a las 6:47 pm
Hombre, Francisco, los toros como deporte…
Quizá, en efecto, el boxeo es una excepción. Lo excluí deliberadamente porque no considero el boxeo un deporte como los demás (ni siquiera sé si lo considero deporte…). Pero en efecto su épica se ajusta bastante bien al cine y sus bajos fondos ofrecen múltiples posibilidades. Y no nos olvidemos de “Carros de fuego”…
Abrazos
28 de Agosto de 2008 a las 7:29 pm
De acuerdo con los dos en cuanto a la excepción del boxeo. El resto sin pena ni gloria…
No osbtante tengo que hacer un manifiesto personal a favor de una película imposible, tan previsible como ñoña, típica y obvia… Un film que apesta a televisión y que realizó el mismo director de Hoosiers -David Anspaugh, cuya filmografía anterior y posterior es deleznable-. En fin, un obra excepcional que no puede ser lo que parece cuando consigue retorcerte de emoción en el sillón.
La película se llama “Rudy” y no sólo es una brillante excepción a su género, sino una lección de cómo se puede realizar cine 100% comercial -previsible y obvio- con tanta efectividad que logra lo que pocos directores logran en su carrera: una obra redonda. Simple, pero redonda.
Recomiendo encarecidamente su revisión y, de paso, que alguien me explique cómo el mediocre de Anspaugh lo logró -porque aun no me lo creo…-.
(P.S. Felicidades por el blog)
28 de Agosto de 2008 a las 8:19 pm
Gracias, Manué. Tomamos nota.
En cuanto a Aspaugh, supongo que es como dicen a veces los entrenadores de fútbol, que de vez en cuando llega alguien y te hace un reloj…
28 de Agosto de 2008 a las 9:26 pm
El problema de filmar deportes es que muy pocos actores son capaces de dar la impresión de que son deportistas. Million dollar baby, por ejemplo, es una película que utiliza el boxeo para contar una historia sobre la condición humana. Lo mismo pasa con Carrozas de fuego, no son las carreras las que hacen una obra maestra a esa película. Creo que la vida de muchos deportistas no son tan interesantes como su desempeño en la cancha, por eso es que existen muy pocas películas buenas sobre el tema.
29 de Agosto de 2008 a las 5:14 pm
Mira: AMANDA NEBIOLO, director de cine en “New York. Hopes and Scars” (TorinoFilmFestival, Italy)
29 de Agosto de 2008 a las 5:29 pm
Pero Fernando, nada impediría utilizar deportistas como actores, o actores no profesionales que pudieran dar el pego. El problema es más bien reflejar dramáticamente la competición.
29 de Agosto de 2008 a las 8:59 pm
Quizás todo se reduzca a que el deporte no presente suficiente complejidad, sencillamente carece de los pliegos que conforman la vida humana -y por ende, el cine-.
De ahí que los títulos deportivos que sí fueron grandes obras -”Raging Bull”, “Million Dollar Baby” o incluso “On the Waterfront” en su escena más famosa- se centren en dilemas estrictamente humanos, haciendo uso del deporte unicamente por su valor contextual.
… Y como contexto ¿qué mejor deporte que el boxeo, metáfora moderna de las gestas medievales o los combates de gladiadores?
30 de Agosto de 2008 a las 12:24 pm
La épica, en suma.
12 de Mayo de 2009 a las 5:23 pm
¿Película prescindible? Lo que es prescindible es este analisis.
¿Qué es predecible? Pues como el 90% de las películas. Esta es la visión que deberían tener todos los entrenadores, trabajo duro, defensa y sobre todo “equipo, equipo, equipo”
Hoosiers es la mejor película de basket que se ha hecho nunca, y ya ha llovido. Después yo situaría a Coach Carter, y varios peldaños a detras, “Ganar de cualquier manera” o “Camino a la gloria”.
12 de Mayo de 2009 a las 6:15 pm
Víctor, no seas simplón. Afortunadamente hay una cantidad ingente de historias imprevisibles. Y, te guste o no, el cine y el deporte no se llevan nada bien. En particular el baloncesto. Tú mismo lo dices: ésta es la mejor película de baloncesto. Ya está dicho todo.
13 de Mayo de 2009 a las 1:31 pm
Ya que hemos citado -hace meses…- la efectividad del boxeo en la narración cinematográfica, me atrevo a invitaros a ver el trailer de mi última obra: Un docu-drama sobre campeones mundiales del boxeo cubano que está recibiendo, gracias a dios, muy buenas críticas. Algún día me lo “machacaréis” en este blog… (y yo estaré esperando para contra-atacar)
http://www.lachari.com/2008/10/knockoutkuba-spanish-trailer-1-from.html
Un abrazo a todos
13 de Mayo de 2009 a las 6:27 pm
Gracias, Manué, por el enlace. Ten por seguro que vamos a verlo (machacarlo o no, ya veremos).
Un abrazo.
01 de Julio de 2009 a las 3:54 am
Rollerball, Carros de fuego, Toro Salvaje, Un domingo cualquiera, Victory, Cuando éramos reyes, Ali, El color del dinero, Jerry McGuire, The hustler, Cyclomania…
01 de Julio de 2009 a las 7:58 am
Landero, ¿pretende ser eso una lista de películas que se supone hacen congeniar bien el cine y el deporte? Espero que no sea eso, porque más bien terminas dándome la razón, más si cabe cuando en algunas de ellas el deporte no es más que un sonido de fondo o una excusa para tratar otras cosas, como “Toro salvaje”. ¿El billar, deporte? Ya sé que está federado y demás, pero no deja de ser chocante. ¿Por qué no consideramos deporte el póker? Fíjate la de películas cine-deporte que podríamos añadir.