‘Hoosiers’: deporte y cine, mala mezcla
El deporte y el cine, salvo en contadas ocasiones, no se llevan muy bien. Resulta bastante difícil trasladar el mundo de la alta competición con su emoción y sus circunstancias al celuloide logrando reflejar con intensidad y verismo las implicaciones del esfuerzo, la victoria y la derrota. Así, el cine “deportivo” se nutre en su mayor parte del género documental, de los recovecos de ficción de los biopics sobre ases del esfuerzo físico o películas con mensajes más bien infantiles sobre la superación personal en aras de la transmisión de los valores de las familias y sociedades conservadoras tradicionales. Hay múltiples ejemplos de esta última especie, y Hoosiers, de David Anspaugh, olvidado director con apenas media docena de trabajos que debutó con esta historia, es uno de ellos.
Gene Hackman, actor magnífico que recientemente anunció su retirada, es Norman Dale, un entrenador de baloncesto que vivió tiempos mejores y que busca la redención de su turbulento pasado entrenando al equipo de una pequeña localidad que está al filo del desastre en la liga. Por supuesto, la película gira en torno a los lugares comunes: equipo desastroso, jugadores que rechazan a un nuevo entrenador que es visto por todo el pueblo como un listillo de ciudad, constancia y valor frente a todos hasta que se gana a los jugadores enseñándoles no sólo a jugar sino también a amar la vida, equipo que empieza a ganar, reconocimiento del trabajo del entrenador, final al límite y, cómo no, victoria final que lleva al equipo a la gloria y al pueblo a codearse con ciudades mucho más grandes que ellas y a darles sopas con onda, con agradecimiento multitudinario al hombre que contra todo y contra todos se salió con la suya y convirtió a un grupo de paletos en un equipo en el peldaño más cercano a la NBA, aparte de que logra recuperar la fe en sí mismo y deja de sentirse una piltrafa. Una chuminada, sí, pero distinta.
La película explota bastante bien la circunstancia del forastero recién llegado a una comunidad tradicional encerrada en sí misma, pero es sobre todo el reparto el que eleva esta cinta por encima de lo meramente mediocre, aunque contenga mucha de la inevitable moralina. Barbara Hershey y un excelente Dennis Hopper le dan la réplica a Hackman en esta cinta de 1986 tan predecible como, a ratos, emotiva, pero prescindible.
Ficha de Hoosiers
Título: HoosiersAño: 1986
Duración: 114 minutos
País: Estados Unidos
Director: David Anspaugh
Reparto: Gene Hackman, Barbara Hershey, Dennis Hopper, Sheb Wooley, Chelcie Ross, Fern Persons
Guión: Angelo Pizzo
Música: Jerry Goldsmith
Fotografía: Fred Murphy
Producción: Metro Goldwyn Mayer






Hola Alfredo.Tocas un tema más que interesante:el deporte y el cine.Y es bien cierto que no se llevan muy bien.Hay una excepción;el boxeo.Desde Keaton,El boxeador,hasta Million dollar baby,el cine ha dado grandes obras maestras,pero para de contar.¿El fútbol? ¡Puaf! ¿Los toros? ¡Puaf!¿El baloncesto? ¡Puaf! ¿El hockey sobre patines? El castañazo.¿Los rodeos? Junior Bonner.¿Carreras de coches? ¡Puaf!.¿Los cien metros lisos? La soledad del corredor de fondo.¿Béisbol? Campo de sueños. ¿Se puede contar el póker como deporte? ¡Claro que sí! El rey del juego y El golpe.¿Rugby? ¡Puaf!Me olvido de Oliver Stone.¿El footing? Al menos es precalentamiento.Marathon Man…
Pues nada amigo,seguimos en contacto.
Un fuerte abrazo.
Hombre, Francisco, los toros como deporte…
Quizá, en efecto, el boxeo es una excepción. Lo excluí deliberadamente porque no considero el boxeo un deporte como los demás (ni siquiera sé si lo considero deporte…). Pero en efecto su épica se ajusta bastante bien al cine y sus bajos fondos ofrecen múltiples posibilidades. Y no nos olvidemos de "Carros de fuego"…
Abrazos
De acuerdo con los dos en cuanto a la excepción del boxeo. El resto sin pena ni gloria…
No osbtante tengo que hacer un manifiesto personal a favor de una película imposible, tan previsible como ñoña, típica y obvia… Un film que apesta a televisión y que realizó el mismo director de Hoosiers -David Anspaugh, cuya filmografía anterior y posterior es deleznable-. En fin, un obra excepcional que no puede ser lo que parece cuando consigue retorcerte de emoción en el sillón.
La película se llama "Rudy" y no sólo es una brillante excepción a su género, sino una lección de cómo se puede realizar cine 100% comercial -previsible y obvio- con tanta efectividad que logra lo que pocos directores logran en su carrera: una obra redonda. Simple, pero redonda.
Recomiendo encarecidamente su revisión y, de paso, que alguien me explique cómo el mediocre de Anspaugh lo logró -porque aun no me lo creo…-.
(P.S. Felicidades por el blog)
Gracias, Manué. Tomamos nota.
En cuanto a Aspaugh, supongo que es como dicen a veces los entrenadores de fútbol, que de vez en cuando llega alguien y te hace un reloj…
El problema de filmar deportes es que muy pocos actores son capaces de dar la impresión de que son deportistas. Million dollar baby, por ejemplo, es una película que utiliza el boxeo para contar una historia sobre la condición humana. Lo mismo pasa con Carrozas de fuego, no son las carreras las que hacen una obra maestra a esa película. Creo que la vida de muchos deportistas no son tan interesantes como su desempeño en la cancha, por eso es que existen muy pocas películas buenas sobre el tema.
Mira: AMANDA NEBIOLO, director de cine en "New York. Hopes and Scars" (TorinoFilmFestival, Italy)
Pero Fernando, nada impediría utilizar deportistas como actores, o actores no profesionales que pudieran dar el pego. El problema es más bien reflejar dramáticamente la competición.
Quizás todo se reduzca a que el deporte no presente suficiente complejidad, sencillamente carece de los pliegos que conforman la vida humana -y por ende, el cine-.
De ahí que los títulos deportivos que sí fueron grandes obras -"Raging Bull", "Million Dollar Baby" o incluso "On the Waterfront" en su escena más famosa- se centren en dilemas estrictamente humanos, haciendo uso del deporte unicamente por su valor contextual.
… Y como contexto ¿qué mejor deporte que el boxeo, metáfora moderna de las gestas medievales o los combates de gladiadores?
La épica, en suma.
¿Película prescindible? Lo que es prescindible es este analisis.
¿Qué es predecible? Pues como el 90% de las películas. Esta es la visión que deberían tener todos los entrenadores, trabajo duro, defensa y sobre todo "equipo, equipo, equipo"
Hoosiers es la mejor película de basket que se ha hecho nunca, y ya ha llovido. Después yo situaría a Coach Carter, y varios peldaños a detras, "Ganar de cualquier manera" o "Camino a la gloria".
Víctor, no seas simplón. Afortunadamente hay una cantidad ingente de historias imprevisibles. Y, te guste o no, el cine y el deporte no se llevan nada bien. En particular el baloncesto. Tú mismo lo dices: ésta es la mejor película de baloncesto. Ya está dicho todo.
Ya que hemos citado -hace meses…- la efectividad del boxeo en la narración cinematográfica, me atrevo a invitaros a ver el trailer de mi última obra: Un docu-drama sobre campeones mundiales del boxeo cubano que está recibiendo, gracias a dios, muy buenas críticas. Algún día me lo "machacaréis" en este blog… (y yo estaré esperando para contra-atacar)
http://www.lachari.com/2008/10/knockoutkuba-spani…
Un abrazo a todos
Gracias, Manué, por el enlace. Ten por seguro que vamos a verlo (machacarlo o no, ya veremos).
Un abrazo.
Rollerball, Carros de fuego, Toro Salvaje, Un domingo cualquiera, Victory, Cuando éramos reyes, Ali, El color del dinero, Jerry McGuire, The hustler, Cyclomania…
Landero, ¿pretende ser eso una lista de películas que se supone hacen congeniar bien el cine y el deporte? Espero que no sea eso, porque más bien terminas dándome la razón, más si cabe cuando en algunas de ellas el deporte no es más que un sonido de fondo o una excusa para tratar otras cosas, como "Toro salvaje". ¿El billar, deporte? Ya sé que está federado y demás, pero no deja de ser chocante. ¿Por qué no consideramos deporte el póker? Fíjate la de películas cine-deporte que podríamos añadir.
En fin, solamente con no verlas vas bien, al igual que seguramente el cine que tu veneras me aburrira sobremanera, y no por eso lo descalifico, el cine sin mas es entretenimiento, y el que busca arte en el, lo puede encontrar en cualquier sitio, simplente es rebuscar algo con el sentido que se le quiera dar, asi que sin mas miramientos te dire que a mi me gusta el cine de entretenimiento sin nigun otro afan que el de entretener y al que no le guste que no lo mire y de paso que no mire a los demas por encima del hombro.
Uno más, para empezar, no has entendido el comentario, aparte de que tus puntos de partida están equivocados. "No verlas" no es solución de nada (¿qué haces tú con tus problemas? ¿No verlos?). Por otro lado, que "el cine no es más que entretenimiento" es una verdad a medias y una mentira completa. Suele ser la excusa del espectador vago, del que confunde entretenimiento con pasatiempo. Tercero, el arte no se encuentra en cualquier sitio. Cuarto, "al que no le guste que no mire", puestos a ser coherente, podrías habértelo aplicado tú y pasar por aquí sin comentar nada. Y por último, precisamente eso, y no la crítica legítima de una película, es el mayor acto de soberbia y de mirar por encima del hombro que se puede concebir. Dios nos libre de los "defensores del entretenimiento".
A ver, lo primero mi punto de vista no esta ekivocado, lo estara bajo tu punto de vista, lo segundo el no verlas es una opcion ke acojo libremente lo cual no es ni solucion ni dejadez sino opcion, tercero verdad a medias y mentira completa es demagogia, el arte segun se ha comprobado se encuentra donde kieras y sino te lo demuestro,he comentado por la misma libertad ke tu has decidido hacer una critica, lo de mirar por encima del hombro se refiere precisamente a tu ultimo comentario, ke dicho sea de paso dejalo ke bastante curro tendra si esta mirando por como esta el mundo como para preocuparse de tus "defensores del entretenimiento", por ultimo al igual ke he comentado puedo dejar de hacerlo y ni asomarme, pero me va el barro al igual ke tu, ke pueda ke sea en lo unico ke coincidamos, pero eso es lo weno, y lo weno es ke podemos "discutir" sin descalificarnos ke eso no se ve mucho y por eso te alabo, nada mas un placer mostrar mis puntos de vista en este caso muy contrastados
hasta otra!!!!!
O sea, que la libertad, según tú, ampara el nulo rigor y la falta de criterio, y además la exigencia de que tu opinión siente cátedra. Pero no puede ser así. Las películas, como los comentarios, se miden por la calidad. Y las películas hablan también de la calidad de quien las hace, como los comentarios. Si uno pretende mostrar sus gustos sin más, es libre de hacerlo y merece todo el respeto. Si uno pretende enunciar normas generales de comportamiento sin aportar ningún fundamento a su enunciado, pues pasa lo que pasa, que se cae en el error de principio y por tanto en el error de conclusión. Gusto y calidad no tienen por qué ir unidos. A veces sí; otras no. Eso es todo. Y en cualquier caso, la reflexión acerca de por qué esto ocurre, nunca está de más, y no se resuelve apelando a la libertad ni tampoco no viendo las cosas. En mi opinión.