Jesús Franco Goya de Honor
24 de Noviembre de 2008

Es una alegrÃa y un enorme honor. Nunca esperé ningún reconocimiento de mi carrera. Nadie me ha dado nada, sólo con mi primer mediometraje ‘Sobre PÃo Baroja’, en 1959, me dieron muchos premios aquà y fuera de España. Son palabras de Jesús ‘Jesse’ Franco, cineasta español de lo más prolÃfico (es autor de al menos 180 trabajos) también conocido como Jess Frank, Clifford Brown o James P. Johnson, al tener noticia de que ha sido él el escogido para recibir el premio Goya de Honor en la próxima edición de los Premios de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas de España. Sin duda nuestro director más internacional y también uno de nuestros pocos creadores incluidos en esa célebre categorÃa denominada “autores de cultoâ€, recibe el galardón según la nota oficial por su larga, rica y variada filmografÃa, asà como por su absoluta entrega a la profesión.
Este madrileño nacido en 1930 debutó en el cine en 1959 con Tenemos 18 años, conocido por su especialización en el género de terror erótico, la ciencia ficción o el cine de aventuras, es uno de esos hombres de cine que han hecho de todo dentro de la profesión, director, guionista, productor, actor, montador e incluso músico, casi siempre obviado o despreciado por la crÃtica y por el público mayoritario cuando no perseguido por la censura franquista, pero con una legión de seguidores incondicionales a nivel planetario. Los problemas con la dictadura le llevaron a hacer cine fuera de España bajo diferentes nombres comerciales, filmando por toda Europa y Estados Unidos. La reina de TabarÃn (1960), Labios rojos (1961), La mano de un hombre muerto, Vampiresas 1930 y La muerte silba un blues (1962), Rififà en la ciudad (1963), Miss Muerte y Cartas boca arriba (1965), Golden Hort y Residencia para espÃas (1966), Lucky el intrépido, Bésame monstruo, El caso de las dos bellezas, Necronomicón y Getraumte Sunden (1967), Marqués de Sade: Justine, 99 mujeres, Venus in furs, Fu-Manchú y el beso de la muerte, El castillo de Fu-Manchú y Sumuru (1968), Paroxysmus, De Sade 70, El proceso de las brujas, La philosophie dans le boudoir, Doctor Jekyll y Mr. Hyde, y Une vierge parmi les morts vivants (1969), entre otras. Pero bajo este autor de serie B se esconde un talento cinematográfico innegable que le llevó, por ejemplo a ser ayudante de dirección nada menos que de Orson Welles en algunos de sus proyectos filmados en España (Campanadas a medianoche, 1966, o su proyecto inacabado el Quijote, que finalmente vio la luz montado y terminado por Franco). Sus últimos trabajos relevantes han sido Killer Barbys (1996) y su continuación americana rodada en 2003, Killer Barbys contra Drácula.
Director de la fórmula del cine entendido como entretenimiento (en lo cual se nota que aprendió poco de Welles), su trabajo se recrea habitualmente en la vulgaridad, la imperfección técnica y las pifias de todo tipo, concentrándose únicamente en la historia que quiere narrar y con la que busca afectar al público, lo cual no obsta a que por fin reciba el merecido homenaje del cine español a uno de sus reconocidos talentos, por más discutible que sea éste.
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24 de Noviembre de 2008 a las 12:34 pm
Los franceses se nos adelantaron una vez más, pues este verano recibió un homenaje en la Cinemateca francesa. Este hombre de cine, al que es casi imposible seguirle el rastro, la verdad es que llegó a cumbres con “Necronomicón”, alabada por el mismÃsimo Fritz Lang, y sin embargo sus últimos trabajos, si son del nivel de lo de Killer Barbies, hacen buena la crÃtica de Aguilar, de que su decadencia es de las más tempranas y profundas de la historia del cine… Pero ahà queda por ejemplo “Miss muerte”, una obra de culto, y el respeto que le merece Jesús Franco al propio Tarantino, que le compró incluso derechos de un tema musical propio. En cualquier caso, merecido homenaje. Un saludo.
25 de Noviembre de 2008 a las 9:42 am
Pues sÃ, Samuel, ya era hora. DeberÃamos ir adquiriendo la costumbre de homenajear al personal que lo merece antes de que se nos vaya y no llegar tarde, cosa que nos sucede muy a menudo.
Saludos.
12 de Enero de 2009 a las 3:40 pm
Has visto “Rififi en la ciudad”, tengo entendido que en esa pelÃcula aparece un Pegaso Z-102 que es un coche deportivo de finales de los cincuenta.
¿PodrÃas confirmarme este dato?
Gracias.
12 de Enero de 2009 a las 7:26 pm
Pues efectivamente, se trata de un Pegaso Z-102 Berlineta Touring. Lamento no poder ponerte un fotograma donde pueda verse.
Gracias a ti.
14 de Enero de 2009 a las 3:16 pm
Gracias de nuevo, asà me animo a comprar un ejemplar de la pelÃcula.
22 de Marzo de 2010 a las 9:23 pm
Otro al que le gusta Ãr de inclasificable y de maldito. A mà me gusta el cine de terror pero sobre lo que opino acerca de lo que he visto de este señor mejor que corra un tupido velo.
23 de Marzo de 2010 a las 9:09 am
Repito, tu comentario es una presunción particular tuya, fundamentada, como en el caso de Gonzalo Suárez, en un prejuicio. Y, te guste o no, la importancia del cine de este señor, en cuanto a repercusión y rentabilidad, no es nada despreciable. Ya la quisieran la mayorÃa de los cineastas pretendidamente populares o los que se visten con el disfraz del “autor”.
26 de Marzo de 2010 a las 7:17 pm
Te has olvidado comentar la infumable EL CONDE DRÃCULA con Cristopher Lee como Drácula, y unos terribles Klauss Kinsky como un sobreactuadÃsimo Renfield; y Herbert Lom como Van Helsing,(sÃ, el inspector Dreyfuss de La Pantera Rosa, un actor muy mediocre). El apartado interpretativo en las pelÃculas que he visto del TÃo Jess deja mucho que desear.
De este film Pere Portabella hizo un making-off montado como un documental para cines de arte y ensayo, titulado: VAMPIR-CUADECUC.
Pere Portabella es un gran productor: (Viridiana de Buñuel, El cochecito de Ferreri);
pero como director es muy dénso; los setenta minutos del documental me pesaron como una losa, sobretodo teniendo en cuenta que el film de Jess Franco no me gusta absolutamente nada; pero es que además la música del documental es una agresión acústica, está altÃsima.
lo único que me gustó es el monólogo de Cristopher Lee al final del Vampir-Cuadecuc, que en la pelÃcula de Jess Franco no está muy lucÃdo, la verdad.
27 de Marzo de 2010 a las 7:09 pm
La verdad es que para encontar algo “muy lucido” en el cine de Jesús Franco, hace falta… A mà Portabella me gusta, no me parece denso en absoluto.