Joya del melodrama: ‘Un extraño en mi vida’
17 de Junio de 2008

El eficiente director Richard Quine (Un Cadillac de oro macizo, 1956; Me enamoré de una bruja, 1958) realizó en 1960 una de las cimas del género del melodrama con esta pelÃcula sobre infidelidades y la incomunicación de pareja. Siguiendo las lÃneas marcadas del género, Quine nos cuenta la historia de la pasión entre un hombre y una mujer casados y con sus respectivas familias que se conocen casi por casualidad. Larry (Kirk Douglas) es un arquitecto bastante famoso. El éxito profesional le sonrÃe (incluso se habla de su trabajo en las principales publicaciones del paÃs), está felizmente casado y tiene dos hijos pequeños. Margaret (Kim Novak) es una mujer joven y atractiva, con un buen marido y una buena posición económica. Los hijos de Larry y el hijo de Margaret van al mismo colegio, y una mañana ambos coinciden en la parada del autobús escolar. La atracción es mutua, repentina e irrefrenable. Él toma la iniciativa y aunque ella se resiste la convence para que lo acompañe a visitar el que es su nuevo proyecto arquitectónico (una enorme casa que a lo largo de la trama servirá de metáfora inversa a su relación: conforme la casa va creciendo, conformándose, su relación irá deteriorándose, diluyéndose). El idilio no tardará en surgir, con las consabidas complicaciones maritales y la rumorologÃa a rienda suelta en la ciudad.
Quine nos presenta asà el tÃpico conflicto emocional entre una pareja que se ama y su enfrentamiento con unas convenciones sociales (ya sea un matrimonio que los ata, ya una opinión pública que inmediatamente los acusa, juzga y condena) que les dificulta, y a la larga impide, disfrutar de su amor con libertad. Las obligaciones, las responsabilidades, las apariencias y el enfriamiento de la pasión inicial son los insalvables obstáculos que ha de salvar una pareja que se sabe condenada y cuyo gran drama consiste en no haberse conocido a tiempo.
Richard Quine abandona su tono de comedia ligera para presentarnos un drama romántico sólido, alejado de pasteleos y concesiones, visualmente muy sugerente y con una espléndida Kim Novak en su mejor etapa. A su lado, dos grandes secundarios: Barbara Rush y Walter Matthau, en un inolvidable, cÃnico y ruin personaje.
Título: Strangers When We Meet
Año: 1960
Duración: 117 minutos
País: Estados Unidos
Director: Richard Quine
Reparto: Kirk Douglas, Kim Novak, Ernie Kovacs, Barbara Bush, Virginia Bruce, Walter Matthau
Guión: Evan Hunter, sobre su propia novela
Música: George Duning
Fotografía: Charles Lang Jr.
Producción: Columbia
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