Mi vida artística - Memorias. Su teatro, su cine, su época - Pepe Isbert
22 de Marzo de 2009

Pocas personas de nuestro país podrán decir que no recuerdan al vociferante alcalde de “Bienvenido, Mister Marshall” de Berlanga o al entrañable abuelo de “La gran familia” de Fernando Palacios y su famoso grito desesperado -“¡Chenchoooo, Chenchooo…!”- en las navidades madrileñas de 1965. Este actor al que el cine ha detenido en la tercera edad protagonizó desde los años treinta gran cantidad de películas, representó infinidad de obras teatrales y recorrió kilómetros como casi ningún otro actor de nuestro país. Aunque eso si, con un aspecto mucho más juvenil que el que tenemos todos en la cabeza. Estas memorias fueron inicialmente publicadas en los años sesenta y ahora se recuperan como parte importante de la memoria cinematográfica y teatral de nuestro país.
Con un estilo claro y conciso, sin grandes florituras literarias, el gran Pepe Isbert nos ilumina con su mirada amable su trayectoria vital y profesional, su lucha por hacerse un hueco en el mundo teatral y cinematográfico en una de la época dorada de ambos medios en la que convivían con gran éxito. Mediante pequeñas y jugosas anécdotas nos deja asomarnos al gran corazón que escondía y su inigualable sentido del humor. Nos relata divertido su debut con catorce años en el teatro de la Comedia de Madrid, cuando su familia anuló automáticamente el abono del que disponían al leer no las malas, sino las buenas críticas que recibió, todo ello para intentar que no cogiera más gusto del que ya albergaba por el mundo de la farándula y la interpretación.
Nos desvela pequeños incidentes que alegraron su vida personal y profesional, y otros momentos más tristes, haciéndonos llegar muy dentro ese ímpetu por vivir que transmiten todas sus palabras, todas sus vivencias. Incluso en los momentos duros la vitalidad y el optimismo se palpan en cada frase. Ni tan siquiera la aparición de la enfermedad borra la sonrisa que inconscientemente forman nuestros labios al leer su especial forma de contarlo. La detección de un papiloma benigno en su garganta, motivo por el cual su voz sonaba aún más cascada, justo cuando rodó El verdugo con Berlanga, provocó la extirpación de una de sus cuerdas vocales. Dicho incidente le obligó en sus últimos años, a utilizar la pluma para comunicarse con el resto del mundo. Y ese triste realidad se convierte en sus manos en fuente de otras numerosas anécdotas que nos relata verdaderamente divertido, aún postrado en su cama del hospital.
Junto con un prólogo del actor Javier Cámara y otro de su hija María Isbert, ayuda fundamental en la redacción de estas intensas memorias, el eterno abuelo de la pantalla adquiere mediante la lectura de sus memorias otra dimensión más completa, compleja y cercana, convirtiéndose aún con mayor razón si es que eso es posible, en “el gran abuelo”, tierno y un pelín cascarrabias. Ese que todos quisiéramos tener.
Título: Mi vida artística - Memorias. Su teatro, su cine, su época
Autor: Pepe Isbert
Editorial: NAUSICAA
Páginas: 310
Precio: 18,50 euros
Colaboración: Metropolis Libros
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15 de Mayo de 2009 a las 9:00 am
[...] Colaboración escrita para Cinissimo [...]