‘Mirindas asesinas’: debut de Alex de la Iglesia
13 de Octubre de 2008

Clásico del cortometraje español en el que el director vasco ofrece ya su combinación habitual de humor, violencia, ironÃa y acción, Mirindas asesinas fue la primera obra relevante del después consagrado Alex de la Iglesia, cineasta irregular y un tanto gamberro que se ha anotado en su haber pelÃculas aceptables con éxitos fulgurantes de taquilla (El dÃa de la bestia, La comunidad), con pelÃculas consideradas hoy de culto (Acción mutante) y algún que otro resbalón (Muertos de risa, 800 balas, Crimen ferpecto). Su último largometraje ha sido Los crÃmenes de Oxford, con Elijah Wood, John Hurt y Leonor Watling como protagonistas y actualmente dirige la serie de televisión Plutón Vervenero.
Publicado por 39escalones
Categoría: Cortometrajes
Tags: 800 balas, Accion mutante, Alex Angulo, Ãlex de la Iglesia, cine español, cortometraje, Crimen ferpecto, El dÃa de la bestia, Elijah Wood, John Hurt, José Antonio Ãlvarez, La comunidad, Leonor Watling, Los crÃmenes de Oxford, Mirindas asesinas, Muertos de risa, Óscar Grijalva, Plutón Brbnero, Plutón Vervenero, Ramón Barea, Saturnino GarcÃa
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13 de Octubre de 2008 a las 3:05 pm
Desde que vi ese corto, cuando alguien me pregunta que si tengo hora, le digo que sÃ. Seguro que, gracias a eso, me he librado de perecer no sé cuántas veces.
13 de Octubre de 2008 a las 7:20 pm
Haces bien, Kermit, que luego pasa lo que pasa…
06 de Abril de 2010 a las 10:12 pm
Las de Ãlex de la Iglesia, -con su guionista habitual-, parecen pelÃculas hechas por y para niñatos: Todos los personajes se comportan igual ante una situación lÃmite, los matices brillan por su auséncia y abunda el trazo grueso; y además los finales son una porquerÃa, no sabe acabarlas.
07 de Abril de 2010 a las 8:07 am
Pues en algún caso es asÃ, en otros no lo es. Para mà su principal defecto es que su “estilo” está cien por cien orientado a lo que espera el público de él, hacia un falso y pobre concepto de lo comercial. Y claro, eso hace que su cine sea plano, que busque más la simpatÃa del público que la calidad.
07 de Abril de 2010 a las 8:09 am
Pues en algún caso es asÃ, en otros no lo es. Para mà su principal defecto es que su “estilo” está cien por cien orientado a lo que espera el público de él, hacia un falso y pobre concepto de lo comercial. Y claro, eso hace que su cine sea plano, que busque más la simpatÃa del público que la calidad por sà misma. Pero es un mal común hoy, en España y fuera de ella. Otro de los devastadores efectos del Hollywood de los ochenta.
07 de Abril de 2010 a las 6:48 pm
En definitiva, su cine, y su série de televisión, -que tiene mucha castaña-, me parecen un gran “bluff” y un globo demasiado hinchado.
08 de Abril de 2010 a las 8:09 am
Digamos que a veces acierta en su casposidad, y otras no. “La comunidad” me parece una pelÃcula con mucho más de lo que muestra, o incluso “El dÃa de la bestia”. Lo demás, pues eso, sobre todo “Los crÃmenes de Oxford”, un quiero y no puedo. Formalmente cumple, pero en el fondo…
08 de Abril de 2010 a las 7:44 pm
Veo que corres un tupido velo sobre los intentos de Ãlex de la Iglesia imitar dos séries del espacio de mi infancia y mi adolescencia, respectivamente, como son LA ESCOBA ESPACIAL y EL ENANO ROJO* en las muy fallidas “Acción Mutante” y “Plutón BRV Nero”.
*Estas dos series eran muy divertidas aunque como ya dije acerca de “2.001″ de Kubrick, nunca he sentido demasiado entusiasmo por el género de la ciencia ficción; a pesar de éso, “SOLARIS” de Tarkovskj me impresionó mucho. Cuando yo era chaval el género arrasaba en las taquillas, y en los quioscos, de todo el mundo. Ãlex es un nostálgico de una infancia y una adolescencia que ya no volverán; ni yo lo deseo.
09 de Abril de 2010 a las 8:16 am
Es que normalmente se llama ciencia ficción a lo que no lo es. Porque además de la forma de la ciencia ficción precisa un contenido muy especial, con unas reglas muy concretas. Las naves, los botoncitos, los gadgets y demás son la fachada; hay menos cine de ciencia ficción del que parece, ya que está casi devorado por el cine de acción y aventuras disfrazado de ciencia ficción.
En cuanto al tupido velo, yo no corro ninguno. Simplemente me parece algo irrelevante, como las series que mencionas, que, simplemente, no me interesan.
09 de Abril de 2010 a las 3:40 pm
A mà tampoco me interesan. He leÃdo alguna entrevista a Ãlex de la Iglesia y lo que le gusta a él no me interesa,-o dejó de interesarme hace muchos años-, como TintÃn, Asterix, Fumanchú, y la extraña novela “La conjura de los nécios”. Creo que se ha anquilosado en la adolescencia, de la que siente una gran nostalgia.
09 de Abril de 2010 a las 11:52 pm
¿La conjura de los necios extraña? Es una obra maestra absoluta. Ya quisieran muchos…
10 de Abril de 2010 a las 11:45 am
He dicho “extraña” por no emitir un juÃcio mucho más negativo. En cuanto a lo de “obra maestra absoluta”, esa es una opinión muy personal, para mà muy discutible; no voy a entrar en controversias, al fÃn y al cabo este es un blog de cine.
Si Ãlex de la Iglesia consigue rodarla con Santiago Segura como Ignatius Reilly el resultado puede ser desastroso, como mÃnimo.
10 de Abril de 2010 a las 6:10 pm
Me parece que eres mucho más indulgente con esa futurible pelÃcula que con una obra literaria que, merecidamente, se ha ganado el apelativo de “El Quijote del s. XX”.
10 de Abril de 2010 a las 7:14 pm
Está claro que no soy en absoluto indulgente con el cine de álex de la Iglesia, si lleva a cabo la dificil adaptación de este texto, con seguridad, será una empresa fallida.
Considero que hay muchas obras literarias de escritores rusos que han analizado mucho mejor el tema este de que “a álguien se le vá la olla y lucha contra molinos de viento imaginarios”, y los estrechos lÃmites que existen entre “vanidad-¿locura o cordura?-santidad”;-hablamos de la locura desde un punto de vista literario y cinematográfico, ¿eh?
De todas maneras, de novelas que no me han gustado nada han salido grandes filmes.
11 de Abril de 2010 a las 10:32 am
Coincido contigo en que le quedará grande. Pero también en la “presunción de inocencia” y en la prudencia. En cualquier caso, no me parece una tarea grande sólo para De la Iglesia, sino incluso para la forma en que se entiende y concibe el cine español.