Nastassja Kinski, musa reconvertida para la televisión
04 de Junio de 2008

Especializada ahora en telefilmes, esta hermosa actriz alemana, hija del popular, controvertido, conflictivo y siniestro Klaus Kinski (con el que cortó cualquier relación por sus continuos maltratos psicológicos), se erigió en musa del cineasta Wim Wenders durante los años setenta y ochenta y cautivó con su exótica belleza a espectadores de todo el mundo. Wenders (para el que además protagonizarÃa más tarde ParÃs, Texas o Tan lejos, tan cerca) que la descubrió por casualidad en una discoteca y sin saber de su parentesco con el histriónico actor alemán, la hizo debutar con dieciséis años en Falso movimiento, pese a que no poseÃa formación alguna ni habÃa trabajado ante la cámara. Roman Polanski, nuevo mentor y amante, dio a conocer su particular belleza al gran público con Tess (1979), logrando el reconocimiento de la crÃtica para sus dotes interpretativas tras la insistencia del director para que acudiera al famoso Actor’s Studio a recibir clases de arte dramático.
Contratada por Francis F. Coppola para El beso de la pantera, de Paul Schrader (1982), trabajó a las órdenes de Tony Richardson en El Hotel New Hampshire (1984), donde compartÃa escena lésbica con Jodie Foster. Ese mismo año, junto a Al Pacino y Donald Sutherland, protagonizó Revolución, de Hugh Hudson, y la comedia Infielmente tuya junto a Dudley Moore.
Sus problemas personales y familiares tras su difÃcil matrimonio con el cineasta egipcio Ibrahim Moussa y su azarosa vida sentimental terminaron por afectar a su estabilidad emocional y a su carrera artÃstica. Durante los noventa participó en trabajos para Wenders, Mike Figgis, Neil LaBute o Michael Winterbottom además de alguna pelÃcula de acción y trabajando cada vez más en insultos filmes para la televisión norteamericana, abandonando poco a poco a poco una carrera cinematográfica que prometÃa mucho más de lo que ha dado de sÃ.
166 lecturas


Envía el artículo a Claqueta



04 de Junio de 2008 a las 5:28 pm
Mira que llega a ser bella.No me importarÃa que mi suegro fuese el “siniestro Klaus Kinski”.
Me gusta mucho Tess de Román Polanski.
Abrazos.
05 de Junio de 2008 a las 9:28 am
Es tremenda, Francisco, y en “Tess”, con esa ingenuidad y esa sencillez, para comérsela cruda, claro. Asà le va en la pelÃcula.
Un abrazo