Natalie Portman, vértice del triángulo amoroso de Brothers

Natalie Portman, vértice del triángulo amoroso de Brothers

A pesar de su reconocida competencia como director, muy difícil lo tiene Jim Sheridan (Mi pie izquierdo, En el nombre del padre, The boxer) para superar el original danés de su nuevo proyecto, Brothers, cuyo trío protagonista incluye a Jake Gyllenhaal y Tobey Maguire junto a Natalie Portman. Y no es que le falten alicientes a la historia o que no se haya agenciado un reparto, a priori, solvente. Es que el original en que se basa, la película danesa Brodre (2004), de Susanne Bier, es una magnífica película, una de las mejores de la cinematografía europea en el último lustro.

La película, que fue premio del público en Sundance y por la que Connie Nielsen (actriz danesa vista por el gran público, por ejemplo, en Gladiator de Ridley Scott) obtuvo la Concha de Plata a la mejor actriz, y Ulrich Thomsen, toda una institución en Dinamarca y en el cine europeo (Celebración, Deliciosa Martha), al mejor actor, en el Festival de San Sebastián, es un drama familiar que se basa en tres personajes fundamentales. Michael (Thomsen en la cinta original) es un militar de exitosa carrera y mejor reputación, escogido para liderar una compañía en una misión de las Naciones Unidas en Afganistán. Sarah, su joven esposa (Nielsen-Portman) se viene abajo cuando se le da por desaparecido en combate y es Jannik, el hermano pendenciero, irresponsable e irreverente de Michael el que sin darse cuenta va rehabilitando su vida al ocupar poco a poco el espacio que Michael ha dejado. Cuando éste es liberado de su cautiverio y vuelve a casa, ya nada será igual.

La película de Bier, sencilla pero demoledora, sustentada en unas interpretaciones soberbias y en un guión magnífico que sabía mover sus resortes ocultos a la perfección para evitar caer en moralinas sentimentaloides y salir más que airosa de las dificilísimas y tensas situaciones que describía, es un excelente punto de partida para una buena película norteamericana, pero, por mucho que se esfuercen sus nuevos director e intérpretes resulta muy difícil que la nueva película pueda acercarse a ser ni una mera sombra de su original. Mucho tendrán que trabajar Sheridan y compañía, sobre todo los actores para estar a la altura de sus homólogos daneses, en especial Thomsen y Nielsen. La nota positiva es que, puestos a continuar la moda de los remakes, ya era hora de que alguien se fijara en cine de verdad y se dejaran de lado los bélicos, los westerns de serie B o esos horrorosos superhéroes.

Canal Cinissimo

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