Cinissimo
Cinéfilos online site statistics



El ‘American Film Institute’ vuelve a autoproclamarse en juez del cine mundial

Uno de los ejercicios más estériles y absurdos es la confección de listas de “lo mejor de”, esas compilaciones de títulos, autores, intérpretes, géneros o años con las que de vez en cuando nos acogotan para decirnos lo que es bueno o malo, generalmente con criterios puramente subjetivos, si no arbitrarios, y que suelen dejar fuera gran parte de las obras que pretenden categorizar, de forma que, al igual que sucede con los periódicos, lo que no cabe en ellas, simplemente, no está, no existe.

El American Film Institute, especialista en editar cada cierto tiempo una de estas listas con las mejores películas de toda la Historia (o sea, de ciento y poco años), casi en exclusiva cintas de origen norteamericano (con el fenomenal banco de pesca que supone, casi tan maravilloso como lo que se deja fuera), ha vuelto a editar una de esas estúpidas clasficaciones, esta vez consagrando las diez mejores películas de cada género cinematográfico.

Las agraciadas esta vez con la inmortalidad de aparecer en semejante despropósito (como si les hiciera falta) son Centauros del desierto (John Ford, 1956) como mejor western de todos los tiempos, Luces de la ciudad (Charles Chaplin, 1931), como mejor cinta romántica, 2oo1, una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968), como mejor obra de ciencia ficción, Lawrence de Arabia (David Lean, 1962), como mejor filme épico, El Padrino (Francis Ford Coppola, 1972), como mejor historia de gángsters, Vertigo (Alfred Hitchcock, 1958) vence en la categoría de cine de misterio, Blancanieves (Walt Disney, 1938) en animación y Matar un ruiseñor (Robert Mulligan, 1962) en la de juicios y tribunales. Aparentemente hecha con todo rigor, la lista despierta el más puro y lógico escepticismo cuando vemos que en la categoría de deportes la ganadora ha sido… ¡¡¡ Toro salvaje (Martin Scorsese, 1980) !!!

En resumen, otro ejercicio gratuito, absurdo e innecesario. Porque, por poner un ejemplo, Centauros del desierto tiene forma de western, sí. Pero, ¿acaso no es mucho más que eso?


2 Comentarios »
58 lecturas


Artículos relacionados
  • David Mamet, profesional de la creatividad
  • Poster de ‘King Kong’ (1933)
  • Vuelve Harold Lloyd, el gran cómico de la etapa muda del cine




  •  


    Sin comentarios »
    92 lecturas


    Artículos relacionados
  • Homenaje a Bertrand Tavernier en el Festival de Cine de Huesca
  • BSO Carlito’s Way: clásicos del baile, ritmos latinos, y baladas inolvidables
  • Pedro Almodóvar se apunta a los blogs




  •  

    Fotogramas de Doctor Zhivago

    01 de Mayo de 2008



    Sin comentarios »
    97 lecturas


    Artículos relacionados
  • ‘¿Qué me pasa, doctor?’, viaje con Peter Bogdanovich a la loca comedia de los 40
  • En busca del arca perdida, himno de las bandas sonoras para Indiana Jones
  • Sustitutos para Heath Ledger




  •  

    Fotogramas de Lawrence de Arabia

    07 de Abril de 2008



    2 Comentarios »
    91 lecturas


    Artículos relacionados
  • Gil Parrondo, director de arte
  • ‘Silverado’, Lawrence Kasdan en busca del viejo western
  • El ‘American Film Institute’ vuelve a autoproclamarse juez del cine mundial




  •  

    Gil Parrondo, director de arte

    27 de Marzo de 2008

    Gil Parrondo, director de arte

    La llegada a España de Samuel Bronston en busca de buenas localizaciones y mano de obra barata y cualificada para sus macroproducciones historicistas fue un punto de inflexión para la cinematografía española, que nacía a otras formas de crear y de narrar alejadas del pacato cine franquista, pero también supuso el descubrimiento por parte de Hollywood de que en el mundo había técnicos tan solventes como el asturiano Gil Parrondo, que deslumbró a los directores y productores norteamericanos con su meticulosidad y minuciosidad en la recreación de marcos históricos y artísticos.

    Discípulo de Sigfrido Burmann (inicio de una de las más tradicionales sagas familiares del cine español), comenzó a trabajar para la productora ECESA tras la guerra civil. Tras múltiples trabajos con el director Luis Pérez Espinosa, la llegada de producciones norteamericanas supone el descubrimiento de todo su potencial. Parrondo crea los decorados para Orson Welles en Mr. Arkadin (1955), Kubrick en Espartaco (1960), Anthony Mann en El Cid (1961) o La caída del imperio romano (1964), David Lean en Lawrence de Arabia (1962). El éxito llega de la mano de Franklin J. Shaffner: por cuyos trabajos en Patton (1970) y Nicolás y Alejandra (1971) obtiene dos premios Oscar de Hollywood, logro que sólo podrá emular años más tarde Pedro Almodóvar. Además, obtuvo una nominación en 1972 por Viajes con mi tía, de George Cukor.

    En España ha obtenido media docena de premios Goya por sus trabajos con los principales directores. Especialmente destaca su trabajo con José Luis Garci, ya desde los tiempos de Volver a empezar (también ganadora de un Oscar en 1982) y en películas como Canción de cuna, You’re the one, Ninette o Tiovivo 1950.


    2 Comentarios »
    328 lecturas


    Artículos relacionados
  • LA ESCUELA ANDALUZA DE CINE APOYA EL I CERTAMEN CINEMOBILE
  • Christopher Doyle, mago de la fotografía
  • Sergio Peris Mencheta: otro español que hace las Américas




  •  

    Adiós a Anthony Minghella

    20 de Marzo de 2008

    Adiós a Anthony Minghella

    El escritor y cineasta británico Anthony Minghella, ganador de un Oscar por El paciente inglés, ha muerto a los 54 años de edad. Creador de una obra breve pero densa, que incluye también la dirección de óperas, nació el 6 de enero de 1954 en la Isla de Wight (sur de Inglaterra), murió en un hospital de Londres. Minghella, que fue operado de un tumor la semana pasada, sufrió una hemorragia que le causó la muerte.

    De madre escocesa y padre italiano que vendían helados en la pequeña isla de Wight, Minghella empezó escribiendo guiones para radio y televisión y debutó en el cine en los años 90, cuando dirigió Truly, madly, deeply, que fue un éxito de taquilla y conquistó en 1991 un premio de la Academia Británica de Cine (BAFTA).

    El cineasta, que hasta su muerte presidía el Instituto de Filme Británico, dirigió otros grandes éxitos de taquilla como El talento de Mr. Ripley, con Matt Damon, Gwyneth Paltrow y Jude Law. Por el guión de ese filme, basado en la obra de la escritora estadounidense Patricia Highsmith, Minghella fue nominado para un Oscar en 1999. En 2003 dirigió Cold Mountain, que transcurre en la Guerra de Secesión de Estados Unidos, con Jude Law, Nicole Kidman y Renee Zellweger, quien ganó un Oscar como mejor actriz de reparto por esa cinta.

    Minghella también dirigió la ópera Madame Butterfly, que presentó en el 2005 en el emblemático Coliseo de Londres.

    Los filmes de Minghella -como El paciente inglés, que en total recibió nueve Oscars en 1997- sabían contar una historia con lirismo y nostalgia, a través de hermosas y poéticas imágenes. Minghella, enamorado del cine desde que vio de joven las películas de David Lean, cuyo estilo tanto le influyó, se va habiéndose considerado siempre un escritor que rodaba películas, y con su Oscar como mejor director en su mesita de noche.


    1 Comentario »
    117 lecturas


    Artículos relacionados
  • Adiós a Cyd Charisse, las mejores piernas del musical
  • Ha muerto Sydney Pollack
  • ‘Los héroes del Telemark’, clásico bélico de Anthony Mann




  •  

    Patrocinadores

    Dating Blog. El blog del dating, los contactos y las relaciones personales
    Claqueta. Comparte el mundo del cine
    Patrocinadores
    Patrocinadores