‘88 minutos’, olvidable Al Pacino
07 de Mayo de 2008

Sin paliativos puede afirmarse que esta pelÃcula es la peor jamás participada por el gran Al Pacino, actor que siempre es bienvenido a las carteleras como uno de los pocos bastiones que quedan a las actuaciones sobresalientes y que poco a poco se ha ido perdiendo en productos de tercera clase, a los que ni siquiera esta pelÃcula de John Avnet (otrora buen profesional en The war o Tomates verdes fritos y que pronto estrenará Righteous kill) merece pertenecer.
Tremendamente poco original en su planteamiento, la necesidad de hallar la identidad de un criminal bajo lÃmite temporal en de forma cuenta atrás (88 minutos) y con amenaza de muerte como penalización, aburre a las ovejas: nada de tensión, nada de emoción, simple retazo de banalidades, lugares comunes y tópicos más propios de serie televisiva que de gran pantalla, y el único reloj interesante para el espectador es el suyo propio para ver cuánto más tiempo debe aguantar tamaña estupidez.
Resulta complicado encontrar una pelÃcula con ciertas pretensiones de emoción y de intriga en la que tantas cosas se hayan hecho mal, y quizá ese sea un motivo masoquista para verla. El único aporte serio que Avnet intenta aportar (porque el resto, encaja mejor como una parodia involuntaria para tomarse a chacota con un par de tragos encima) es un pseudo alegato o reflexión en torno a la pena de muerte. Y decimos serio, aunque inconcluso, porque el punto de vista escogido no se sabe si es más tibio o indignante, si sirve a quienes la condenan o justifica a quienes la defienden. La pelÃcula, en suma, une dos aspectos que el cine jamás deberÃa provocar: aburrimiento e indignación hacia la propia pelÃcula.
Título: 88 minutes
Año: 2007
Duración: 103 minutos
País: Estados Unidos
Director: John Avnet
Reparto: Al Pacino, Alicia Witt, Amy Brenneman, Leelee Sobieski, Benjamin McKenzie, Deborah Kara Unger, William Forsythe, Neal McDonough
Guión: Gary S. Thompson
Música: Ed Shearmur
Fotografía: Denis Lenoir
Producción: Universal
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‘The game’, divertimento tramposo
27 de Abril de 2008

David Fincher, director aparentemente especializado en giros de guión, trampas de argumento y equÃvocos deliberadamente introducidos con giros de guión a veces muy bien hechos (Seven) y otras chapuceros, cutres e insultantes para la inteligencia (El club de la lucha) nos ofreció en 1997 una entretenida pelÃcula de intriga, suspense y acción en la que, como suele ser habitual en este tipo de cintas, tras la enorme capa de emoción y desconcierto, se esconde siempre lo mismo: la nada más absoluta. En esta ocasión, Michael Douglas, como de costumbre da vida a un multimillonario, Nicholas Van Orton, que disfruta de una vida plena de bienes materiales pero vacÃa de sentimientos y emociones. Conrad (Sean Penn), su hermano irresponsable y de vida disoluta, le hace un extraño regalo de cumpleaños: le habla de la existencia de un enorme club de ocio dedicado al diseño de diversiones y pasatiempos personalizados. Van Orton, sin pretenderlo, se verá inmerso en una extraña aventura que termina por amenazar su vida, convirtiendo un juego más o menos realista en una pesadilla que amenaza todo su mundo.
Con un interpretación convincente de los actores, sobre todo de Douglas, este vibrante divertimento repleto de lujos y despilfarro no va más allá de un más que aceptable producto de entretenimiento que atrapa, inquieta y tiene bien sujeto a una historia que constantemente ofrece continuas sorpresas, giros, cambios, por lo general tramposos y confusos, pero que, con una notable pericia narrativa y un efectivo atractivo visual, interesa y sorprende, aunque, eso sÃ, lejos de los grandes clásicos de lo que es ya casi el subgénero de las pelÃculas con sorpresa (La huella, El golpe, Sospechosos habituales…), puesto que al final todo termina siendo disparatado y convencional.
Título: The game
Año: 1997
Duración: 128 minutos
País: Estados Unidos
Director: David Fincher
Reparto: Michael Douglas, Sean Penn, James Rebhorn, Deborah Kara Unger, Peter Donat, Carroll Baker, Armin Mueller-Stahl, Spike Jonze
Guión: Michael Ferris y John Brancato
Música: Howard Shore
Fotografía: Harris Savides
Producción: Polygram
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La escritura es un arma
24 de Abril de 2008
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