‘Hollywood queer’: la sexualidad cinematográfica
03 de Junio de 2008

Hollywood Queer, del periodista Leandro Palencia, es un recorrido biográfico y temático sobre el mundo gay en la meca del cine, por la historia de las sexualidades cinematográficas gay, lesbiana, bisexual y travesti, comunidades siempre influyentes y poderosas en las que actores, bailarines, directores, diseñadores, peluqueros, modistos, maquilladores y productores se esforzaban por aparentar una vida convencional heterosexual y tenÃan como norma el camuflaje para no ser excluidos de la sociedad del celuloide. Este repaso sobre los secretos y mentiras de la meca del cine respecto a los homosexuales rememora como en la época dorada del cine se les llamaba “amigos perfumados” y “hombres del crepúsculo” y que durante décadas la homosexualidad, más que invisible, era tabú en la gran pantalla.
El código de silencio se agravó por la repercusión social de las pelÃculas y los constantes escándalos de las estrellas. Durante los años 20 se incluyeron contratos con cláusulas de moralidad: ni drogas, ni orgÃas, ni adulterio ni homosexualidad (dentro del Código Hayes). Curiosidades como que los géneros por excelencia masculinos como el western o el cine negro es donde hay más personajes vagamente caracterizados como homosexuales, sobre todo si hacen de villanos asesinos, y que identificarse con un personaje femenino fue el único medio que tenÃan los gays para vivir por “delegación” unos sentimientos Ãntimos, salpican la que es la primera guÃa en castellano de la teorÃa queer en el cine.
El libro efectúa un amplio repaso por la aparición del mundo homosexual en el cine a través de las pelÃculas que, solapada o abiertamente han recogido temáticas o personajes de esa inclinación a lo largo de toda la historia del cine, desde Griffith hasta nuestros dÃas, y también por la diversa rumorologÃa que rodea a diversas figuras del cine en cuanto a su homosexualidad o bisexualidad, como Montgomery Clift, Marilyn Monroe, Judy Garland, Cary Grant, Debra Winger, Richard Gere, John Travolta, Tom Cruise, Kevin Spacey, Timothy Hutton, o los ya confirmados Jodie Foster o Richard Chamberlain.
TÃtulo: Hollywood queer
Autor: Leandro Palencia
Editorial: T & B Editores
Páginas: 322
Precio: 20,50 euros
4 Comentarios »
96 lecturas
¿Qué pudo pasarle a William Friedkin?
21 de Marzo de 2008

El ‘caso Friedkin’ es uno de los auges y desplomes más extraños de la Historia del cine. Surgido prácticamente de la nada, de un éxito entre la crÃtica con Los chicos de la banda (The boys in the band, 1970), obtuvo todos los Oscar principales (pelÃcula, director, guión, actor) por su siguiente pelÃcula, la extraordinaria French Connection (Contra el imperio de la droga, 1971), y se inmortalizó para los restos con su tercera obra, El exorcista, mÃtico film de terror. A partir de ahÃ, cuatro años hasta el rodaje de su siguiente proyecto, Carga maldita (remake de la obra maestra El salario del miedo, de Clouzot), y desde entonces más remakes (como 12 Hombres sin piedad, el clásico de Lumet protagonizado por Henry Fonda, filmado de nuevo con Jack Lemmon), thrillers de acción (entre ellos La presa, de 2003, Reglas de compromiso, de 2000), algunas incursiones desastrosas en la comedia (El contrato del siglo, de 1983) y vanos intentos de profundizar en el thriller erótico, la senda abierta por Paul Verhoeven y su Instinto básico con Jade (1995).
¿Qué pudo pasarle a este hombre? Su cine, incluso sus peores thrillers (dejemos aparte sus intentos en la comedia), no carece de interés, con momentos notables, logrados, aunque sean tópicos o manidos, y siempre consigue acompañarse de repartos impresionantes (gente como Al Pacino, Gene Hackman, Fernando Rey, Roy Scheider, Gena Rowlands, Jack Lemmon, Francisco Rabal, Peter Falk, Sigourney Weaver, Willem Dafoe, Tommy Lee Jones, Nick Nolte…). Sus tres primeras obras son extraordinarias, y por tanto no podemos hablar de que sonara la flauta por casualidad. Es decir, que el tipo sabe lo que es el cine y sabe hacerlo bien. ¿Le afectó acaso su breve matrimonio con Jeanne Moreau? ¿Perdió la mano? Se admiten hipótesis.
4 Comentarios »
268 lecturas


Envía el artículo a Claqueta


