José Luis Borau: escritor, director, productor, guionista… y Académico de la Lengua
02 de Abril de 2008

El cineasta zaragozano José Luis Borau ha sido elegido para ocupar el sillón B de la Real Academia Española de la Lengua, nada menos que para cubrir la vacante surgida tras la muerte del gran Fernando Fernán-Gómez y en lo que es continuación de la justa costumbre de guardar cabida entre quienes velan por la lengua de Cervantes a los escritores de cine, un ejercicio de creación literaria tan válido y meritorio como cualquiera de los establecidos.
Borau recordaba estos días la primera vez que, siendo presidente de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de España, acudió junto a Luis G. Berlanga, presidente honorario, a la RAE para entrevistarse con su entonces presidente, otro aragonés, Fernando Lázaro Carreter, y plantearle la necesidad de que el mundo del cine estuviera representado entre los académicos. El dirigente de la RAE se mostró de acuerdo, e incluso citó dos nombres que ya figuraban en sus planes: Fernando Fernán-Gómez y, para su conmoción, el propio Luis G. Berlanga, que casi rozó el patatús. A éstos añadieron un tercer nombre, nada menos que Rafael Azcona. A la salida, Berlanga pidió a Borau que se lo comunicara él a Azcona, pese a la complicidad y al trabajo que durante muchos años y películas han compartido. Berlanga se sentía incómodo y temía que el tema pudiera afectar a su relación con Azcona porque estaba seguro de que el guionista rechazaría siquiera la mera mención del asunto, como así fue cuando Borau le habló en una comida de la posibilidad de ser académico.
De Borau hay tantas cosas que decir, que quien escribe esbozó algunas en este artículo. Sin duda, un sustituto a la altura del genio Fernán-Gómez, y apropiadísimo para un sillón B. Con B de Borau.
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‘Tamaño natural’, el Berlanga más amargo
22 de Marzo de 2008

Este drama con reminiscencias de Luis Buñuel y en el que Berlanga da rienda suelta a su sempiterna obsesión por las mujeres y el sexo, cuenta la historia de Michel (Michel Piccoli), un dentista cuya vida es todo lo que puede desearse: una posición acomodada, una buena esposa, y una amante aún mejor. No obstante, siente que le falta algo, y ese aliciente le llega en forma de paquete comercial remitido desde Japón y adquirido por catálogo. Nada menos que una muñeca de goma “tamaño natural” y perfectamente proporcionada según un canon de belleza masculino más fantasioso que visible en la realidad cotidiana.
La muñeca le proporciona satisfacciones evidentes. No sólo le permite hacer todo lo que hace con su esposa y con su amante, sino que además evita las continuas “negociaciones”, discusiones, y le proporciona cotas de sumisión y servilismo que los seres humanos no le dan. Pero patológicamente, por esa misma razón, comienza a desarrollar pensamientos posesivos enfermizos. Su fijación le lleva a desconfiar y a hostilizar a todos aquellos que pueden desearla.
Magnífico tratado sobre la soledad, la incomunicación y las relaciones de pareja, es un drama tradicionalmente infravalorado, con un guión espléndido de Rafael Azcona, unas imágenes muy cuidadas y una excelente música de Maurice Jarre. Los tintes de sutil erotismo, el humor y la fina ironía y el final que, pese a todo, es pesimista, completan una sólida película, una de las últimas grandes de Berlanga, que reflexiona sobre la pareja, la lujuria y las perversiones que las obsesiones pueden provocar en un momento de crisis.
Título: Tamaño natural
Año: 1973
Duración: 100 minutos
País: España / Francia / Italia
Director: Luis G. Berlanga
Reparto: Michel Piccoli, Rada Rassimow, Amparo Soler Leal, Queta Claver, Manuel Alexandre, Julieta Serrano
Guión: Rafael Azcona, Luis G. Berlanga
Música: Maurice Jarre
Fotografía: Alain Derobe
Producción: Jet Films / Urano / Verona
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