Cinissimo
Cinéfilos online site statistics



Jeff Daniels, lujo no siempre reconocido

Actor, director de cine, director teatral, dramaturgo, compositor e intérprete musical (tiene varios discos en el mercado), es otro ilustre hijo de Athens (Georgia), la localidad de R.E.M. o B-52, aunque muy pronto se trasladó a Chelsea (Michigan), lugar donde sigue viviendo actualmente en su deseo de alejarse de la vorágine del star-system de Hollywood, y donde mantiene su actividad teatral con el Purple Rose Theatre, para el que ha escrito una docena de piezas teatrales. Convertido en estrella en los 80 tras su debut en Ragtime (Milos Forman, 1981), su personaje en La fuerza del cariño (James L. Brooks, 1983) y su protagonismo en La rosa púrpura de El Cairo (Woody Allen, 1985), mantuvo el caché participando en cintas como Se acabó el pastel (Mike Nichols, 1986), Algo salvaje (Jonathan Demme, 1986) o Días de radio (Woody Allen, 1987).Sin embargo, alejado del ruido de la meca del cine, Daniels redujo durante los noventa sus apariciones en la gran pantalla y además en cintas de escasa repercusión e incluso calidad, exceptuando quizá el majestuoso telefilme Gettysburg (1993), muy por debajo de sus capacidades reales y más próximas en ocasiones al cine familiar que al arte cinematográfico. Películas como Aracnofobia, Speed, Una bruja en Nueva York, 101 dálmatas, Mi marciano favorito, Pleasantville o Dos tontos muy tontos son buena prueba de ello.

Con el nuevo siglo, Daniels, además de haber dirigido su primera película (Escanaba in da moonlight, 2001), parece querer recuperar el pulso de su carrera, y aunque se mantiene en el campo del más intrascendente cine familiar (por ejemplo, Vaya vacaciones), ha trabajado con Clint Eastwood (Deuda de sangre), Wayne Wang (Mi mejor amigo), Stephen Daldry (Las horas), George Clooney (Buenas noches y buena suerte) y nos ha regalado una extraordinaria interpretación en la magistral Una historia de Brooklyn (Noah Baumbach, 2005). Una buena noticia para los seguidores de este estupendo actor, cuya naturalidad, que traspasa la pantalla sin la menor dificultad, es su mayor virtud.


1 Comentario »
49 lecturas


Artículos relacionados
  • Edición de lujo de ‘Pasión de los fuertes’ de John Ford
  • El miedo siempre está presente
  • Póster de ‘El sexto sentido’




  •  

    ‘Armas de mujer’, comedia financiera: mala mezcla

    El comienzo de la película, el plano general abierto aéreo sobre la bahía de Nueva York con una cámara que poco a poco desciende y se acerca para penetrar en el ferry que la cruza hasta situarnos delante de Melanie Griffith y Joan Cusack mientras suena Let the river run de Carly Simon, clásico de los ochenta premiado con un Oscar, es lo mejor de esta película, comedia de ascenso social en el marco de la lucha entre tiburones de Wall Street, que tras ese primer instante que demuestra que Mike Nichols, su director, no es un cualquiera, deriva más adelante por caminos más convencionales y previsibles contando la historia de una cenicienta, Tess (Griffith), una de tantas secretarias de una planta de un edificio financiero, que con muchas horas de escuela nocturna, entusiasmo e ideas nuevas quiere ascender en el ambiente de los mercados financieros. Cuando una nueva jefa (Sigourney Weaver) le roba una idea para un negocio seguro, Tess aprovecha su ausencia para suplantarla y llevar a buen término el trato, gracias a la ayuda de un experto (Harrison Ford), del que se enamorará, faltaría más, y que le abrirá las puertas de la posición que siempre deseó y que cree merecer por su talento.Un excelente guión, algunos momentos puntuales de comedia y la efectiva interpretación del trío protagonista junto a buenos secundarios (Joan Cusack, Alec Baldwin, Oliver Platt, y no perderse a Kevin Spacey antes de ser famoso, como jefe que quiere beneficiarse a la secretaria en el asiento trasero de una limusina) son los únicos puntos de interés que tiene esta historia acerca, una vez más, del logro del sueño americano santificado por el éxito y el trabajo. Producto con moralina, pero entretenido.



    Título: Working girl
    Año: 1988
    Duración: 120 minutos
    País: Estados Unidos
    Director: Mike Nichols
    Reparto: Melanie Griffith, Harrison Ford, Sigourney Weaver, Alec Baldwin, Joan Cusack, Kevin Spacey, Oliver Platt, Olympia Dukakis, Philip Bosco
    Guión: Kevin Wade
    Música: Carly Simon
    Fotografía: Michael Ballhaus
    Producción: 20th Century Fox

    4 Comentarios »
    167 lecturas


    Artículos relacionados
  • Entrenamos jóvenes para disparar armas
  • ‘Ella es el partido’, una (no) comedia romántica
  • ‘Al servicio de las damas’, comedia de Gregory La Cava




  •  

    La guerra de Charlie Wilson, de Mike Nichols

    Mike Nichols, director de filmografía más que destacable, vuelve con esta película ácida y mordaz sobre la baja política en las altas esferas del poder norteamericano. Este drama en torno a la operación secreta que debía prestar apoyo estadounidense al bando rebelde (encabezado, entre otros, por Bin Laden) en plena invasión soviética de Afganistán, cuenta la historia de un congresista amante de la buena vida (Tom Hanks), una mujer de la aristocracia texana dispuesta a combinar su anticomunismo con una visión altruista de las cosas (Julia Roberts) y un oscuro y curioso agente de la CIA que se presta al juego de introducir ocultamente a Estados Unidos en la guerra(Philip Seymour Hoffman, nominado a un Oscar por este papel, que supera holgadamente en calidad interpretativa a sus excesivos compañeros).

    Inteligente y divertida, ofrece toda una lección comprimida acerca del inframundo de la política, la guerra, y los intereses y ambiciones personales. Con un cinismo arrollador y unos diálogos agudos e ingeniosos que radiografían mejor que ningún otro elemento la falta de escrúpulos en razón de los objetivos, quizá adolece de cierta ambigüedad ideológica que resta credibilidad al ejercicio de autocrítica y sinceridad que plasma la novela de George Crile de la que parte Nichols.

    Con todo, una interesante película que, si bien de manera incomprensible se ha catalogado e incluso publicitado como comedia (aunque algunos momentos puntuales lo justifiquen), es un amargo retrato de las consecuencias del juego de intereses en la mejor tradición del cine político, aunque muy alejado, a causa de su falta de ambición, de la doble moral que exhibe y de ciertos mensajes subliminales fruto de su autocensurado límite crítico, de las grandes obras del género.



    Título: Charlie Wilson's war
    Año: 2007
    Duración: 97 minutos
    País: Estados Unidos
    Director: Mike Nichols
    Reparto: Tom Hanks, Julia Roberts, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, Ned Beatty, Emily Blunt, Brian Markinson
    Guión: Aaron Sorkin, sobre el libro de George Crile
    Música: James Newton Howard
    Fotografía: Stephen Goldblatt
    Producción: Universal Pictures

    Sin comentarios »
    130 lecturas


    Artículos relacionados
  • ‘Armas de mujer’, comedia financiera: mala mezcla
  • Fotogramas de La guerra de las galaxias. Episodio IV: Una nueva esperanza
  • La muerte de Stan Winston y el viaje a Bollywood de Stallone




  •  

    Patrocinadores

    Dating Blog. El blog del dating, los contactos y las relaciones personales
    Claqueta. Comparte el mundo del cine
    Patrocinadores
    Patrocinadores