Gil Parrondo, director de arte
27 de Marzo de 2008

La llegada a España de Samuel Bronston en busca de buenas localizaciones y mano de obra barata y cualificada para sus macroproducciones historicistas fue un punto de inflexión para la cinematografÃa española, que nacÃa a otras formas de crear y de narrar alejadas del pacato cine franquista, pero también supuso el descubrimiento por parte de Hollywood de que en el mundo habÃa técnicos tan solventes como el asturiano Gil Parrondo, que deslumbró a los directores y productores norteamericanos con su meticulosidad y minuciosidad en la recreación de marcos históricos y artÃsticos.
DiscÃpulo de Sigfrido Burmann (inicio de una de las más tradicionales sagas familiares del cine español), comenzó a trabajar para la productora ECESA tras la guerra civil. Tras múltiples trabajos con el director Luis Pérez Espinosa, la llegada de producciones norteamericanas supone el descubrimiento de todo su potencial. Parrondo crea los decorados para Orson Welles en Mr. Arkadin (1955), Kubrick en Espartaco (1960), Anthony Mann en El Cid (1961) o La caÃda del imperio romano (1964), David Lean en Lawrence de Arabia (1962). El éxito llega de la mano de Franklin J. Shaffner: por cuyos trabajos en Patton (1970) y Nicolás y Alejandra (1971) obtiene dos premios Oscar de Hollywood, logro que sólo podrá emular años más tarde Pedro Almodóvar. Además, obtuvo una nominación en 1972 por Viajes con mi tÃa, de George Cukor.
En España ha obtenido media docena de premios Goya por sus trabajos con los principales directores. Especialmente destaca su trabajo con José Luis Garci, ya desde los tiempos de Volver a empezar (también ganadora de un Oscar en 1982) y en pelÃculas como Canción de cuna, You’re the one, Ninette o Tiovivo 1950.
2 Comentarios »
328 lecturas


Envía el artículo a Claqueta


