‘Verano de corrupción’, de Bryan Singer
07 de Mayo de 2008

Un relato de Stephen King con poco terror sobrenatural pero con muchos fantasmas interiores sirvió a un prometedor Bryan Singer (autor de la tramposa y endeble pero excelente Sospechosos habituales y también, después, de otras cosas no tan grandes) para este efectivo drama psicológico magnÃficamente interpretado por el gran actor Ian McKellen y el malogrado Bran Renfro. Rodada con mucha solvencia y buen pulso, Singer utiliza adecuadamente los recursos visuales (a través de la paradoja del barrio tranquilo del exterior y el tenso ambiente de confesionario de la casa del anciano) para crear y mantener una tensión que desemboca en una estupenda escena final, y que McKellen, soberbio, contenido, inquietante, y Renfro, inquisitivo y morboso, colaboran en mantener a lo largo de las casi dos horas de metraje.
Todd es un joven que vive en un tÃpico barrio tranquilo de cualquier pelÃcula americana, anodino, aburrido, donde nunca pasa nada. Sin embargo, descubre por azar que uno de sus vecinos, un entrañable y pacÃfico anciano, esconde un oscuro pasado relacionado con la Segunda Guerra Mundial, los campos de concentración y las S.S. de Heinrich Himmler. Todd ni piensa en denunciar a su vecino a la policÃa; en cambio le propone un pacto por el que se asegura un truculento entretenimiento a base de historias de un pasado criminal.
Brillante ejercicio de Singer, una vez más el cine nos muestra lo que puede esconderse tras una fachada de paz, tranquilidad y sosiego, de los turbulentos dramas que encierra la memoria, y mantiene una equidistancia en el estudio psicológico de ambos personajes, por los que el espectador no puede dejar de sentir cierta identificación, por la curiosidad morbosa de Todd, por el sufrimiento del anciano al verse obligado a revivir unas circunstancias terribles mediante el chantaje y la tortura psicológica, y no puede evitar establecer un paralelismo entre ambos, llegando a la conclusión de que no son muy distintos, de que ninguno de ellos es inocente, de que ninguno lo somos.
Título: Apt pupil
Año: 1997
Duración: 111 minutos
País: Estados Unidos
Director: Bryan Singer
Reparto: Ian McKellen, Brad Renfro, Bruce Davison, Elias Koteas, David Schwimmer, Joe Morton, Jan Triska, Michael Byrne
Guión: Brandon Boyce, sobre la novela de Stephen King
Música: John Ottman
Fotografía: Newton T. Sigel
Producción: Columbia
894 lecturas


08 de Mayo de 2008 a las 10:58 am
King es un gran escritor,Alfredo.Pero no ha tenido la suficiente suerte de ser correctamente adaptado al cine.Claro,hay escepciones;El resplandor.Cadena perpetua.La zona muerte,y poca cosa más.No he podido entenderlo nunca;el escritor más leÃdo del mundo y lamentablemente adaptado.
Abrazos.
08 de Mayo de 2008 a las 11:27 am
Pues es verdad, Francisco. Además su literatura es muy visual, al menos yo la veo muy estructurada en escenas y muy cinematográfica. Sorprende que la primera misión de un director sea traicionar un trabajo que prácticamente le han dado medio hecho.
Abrazos.
09 de Mayo de 2008 a las 11:15 am
Traicionar no está mal,Alfredo,siempre y cuando el director y guionista sepa lo que se traen en mano.Por ejemplo;Buñuel elige las peores novelas de Galdós para hacer las mejores pelÃculas.O el caso de John Huston que es totalmente lo contrario;adapata la obra fielmente.
Es el talento,mi querido amigo.
Un abrazo.
09 de Mayo de 2008 a las 7:07 pm
Claro, claro, Francisco. En realidad me referÃa a, en el caso de King, transformar a menudo pasajes literarios con una determinada carga psicológica o una intención muy concreta en meros derroches visuales en los que los efectos sustituyan cualquier objetivo previo. Que el efectismo sea un fin, y no un medio.
Por supuesto, los directores con talento jamás caen en esas cuestiones. Pero cada vez hay menos…
Abrazos
16 de Septiembre de 2008 a las 2:04 am
[...] 1943, algo que se acentuará aún más en otra pelÃcula sobre nazis escondidos en Norteamérica, Verano de corrupción, de Bryan Synger, ésta con La ventana indiscreta como referencia hitchcockiana), la pelÃcula no [...]